Voto conservador andaluz de izquierda

Resultados elecciones andaluzas 2015
José Luis Heras Celemín
José Luis Heras Celemín es autor del libro “El Caso Bankia y algo más… o menos” y Director de Comunicación de la Fundación Emprendedores.

La frase, de Ignacio de Loyola en sus Ejercicios Espirituales, define una forma sencilla y práctica para enfrentarse a momentos de incertidumbre.

Aunque existen tratados para rentabilizar la incertidumbre y aprovechar las oportunidades de negocio en medio de la desorientación de los demás, como cita Ángel Arias en sus escritos de Economía, no parece que la incertidumbre siempre haya sido tenida en cuenta para entender la disposición social cuando, en democracia, se llama al pueblo a las urnas para que decida. Pero es evidente que la tranquilidad y su inversa, la zozobra, son elementos importantes que determinan el voto popular.

A la vista del resultado de las elecciones andaluzas, parece que en este caso esa zozobra sí ha sido un elemento importante a la hora de meter en la urna una papeleta u otra.

Se hablará, se está hablando ya, de las cinco fuerzas políticas que han llegado al Parlamento Andaluz: De la “amortización por caducidad” de IU, disuelta en no se sabe qué y en proceso de descomposición. Del “contento neonato” de Ciudadanos, que sale del cascarón catalán con ganas de hacerse mayor. De “La inconsistencia de la aventura Podemos” con una estabilidad tan efímera como las relaciones personales de su jefe de filas con su ya exnovia. Del “Leñazo que se ha pegado Rajoy”, cautivo de un candidato débil y lastrado por unas políticas nacionales que no han sido explicadas ni entendidas. Y del éxito del PSOE, desembarazado del corsé de IU y en manos de una mujer embarazada que, por su estado, representa la continuidad.

Los más avezados tratarán de analizar hasta dónde Susana Díaz, la responsable de convocar y adelantar las elecciones, ha tenido en cuenta la zozobra de los electores para rentabilizarla en favor de su partido en la cita electoral; y aprovecharla, de una forma personal, frente a los adversarios que tiene en sus propias filas.

Pero lo evidente es que ante las elecciones, con ofertas programáticas distintas y personalidades varias, como ya anunciaban los ojeadores y las encuestas, sólo había tres opciones y media: Una aventura hacia la Izquierda Radical que representa el matrimonio, o apaño laico, entre IU y Podemos en función de quien fagocite a quién en el futuro. Un giro hacia la derecha novedoso en Andalucía y con el desconocido “morbo” de MOReno BOnilla. El PSOE continuista aunque con sus lastres y lo que representan. Y la media opción, emergente y algo confusa, de los que “si hay que estar se está aunque no se sepa con quién, a qué o para qué”, que representaban UPyD y Ciudadanos.

A la vista de los resultados, el pueblo andaluz ha optado por la que a primera vista parece ser la opción ignaciana de no hacer mudanza, que se puede traducir a la versión laica de “¡madrecita, que me quede como estoy!”

Se ha producido así lo que, por paradójico que parezca y en oposición a conceptos y criterios tomados como reales desde antiguo, es un auténtico voto conservador, aunque sea a la izquierda socialista que representa el PSOE.

La paradoja es tan notable que, tras frotarse los párpados, es oportuno repasar el vocablo “conservador” en el diccionario de la RAE: “Dícese de personas, partidos, gobiernos, etc., especialmente favorables a la continuidad en las formas de vida colectiva y adversas a los cambios bruscos o radicales”

Eso es lo que los andaluces han decidido: la continuidad en las formas de vida colectiva que existen. Es cierto que en Andalucía, con un índice de paro elevado y con problemas graves no resueltos por el PSOE, la situación no es halagüeña. Pero, a pesar de ello, los andaluces han optado por conservar lo que tienen y rechazar las dos aventuras (y media excusada) colectivas que ofrecían el PP, con un Moreno Bonilla “mu tiernecito”; y el Proyecto de unión de hecho (o de desecho) de IU y Podemos.

Llevado el resultado al ámbito nacional, en el que va a influir, el tema es importante. Y tranquilizador. Ayer noche, dos analistas políticos, al comentar el resultado de las elecciones andaluzas emitieron algunos comentarios dignos de reseña:

“El resultado andaluz es bueno para Andalucía. Y puede que el mejor para España”

“Lo de Rajoy, y su “leñazo”, sólo es importante para el PP. Es una anécdota, puede que calculada (por Arriola), que importa poco”.

“Si la presidenta andaluza se atreve, puede gobernar en minoría. El que sea solución o no…”

1 Comentario

  1. Estoy muy de acuerdo con el “voto conservador” de estas elecciones. En cuanto a lo que se quiere conservar parece claro: un sistema clientelar corrompido a lo largo del “franquismo” (33 años) del PSOE en Andalucía. Eso es lo que no parecen haber entendido los que intentan que el pueblo asuma su propia responsabilidad, cuando ha sido más cómodo dejar que otros lo hagan y “repartan” juego. En todo caso es una victoria de una candidata con carisma popular que volverá a hacer de “madre” de los andaluces al mismo tiempo que de madre biológica. ¡Enhorabuena Susana!

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