Arrolló Boris Johnson, vuelve la niebla al canal y el continente a sus peleas

La estrategia del peculiar primer ministro se reveló triunfadora, al dar con la clave emocional de la mayoría de los británicos: el hartazgo de una situación que no permitía avanzar en ninguna dirección.

Arrolló Boris Johnson, vuelve la niebla al canal y el continente a sus peleas
Pedro González
Periodista, experto en Política Internacional. Fue director de Redacción de Euronews y fundador del Canal 24 Horas de TVE.

No hay vuelta atrás, el divorcio del Reino Unido con la Unión Europea se producirá definitivamente el 31 de enero próximo. Al menos se acabó la incertidumbre. El triunfo aplastante de Boris Johnson, merced a una mayoría absoluta de 365 escaños, equivale en la práctica al segundo referéndum que reclamaban muchos de los partidarios de permanecer anclados a la Unión Europea. Es, pues, un veredicto inapelable, que acaba con una parálisis de más de tres años, dedicados casi exclusivamente a buscar la manera de incumplir el denominado brexit, es decir lo que determinó el pueblo británico, siquiera fuese por un apretado margen.

La estrategia del peculiar primer ministro se reveló triunfadora, al dar con la clave emocional de la mayoría de los británicos: el hartazgo de una situación que no permitía avanzar en una u otra dirección, al tiempo que podía comprobarse el progresivo y acelerado deterioro de la economía y los servicios públicos. Esto último ha sido determinante, por cuanto es evidente que no pocos remainers, votaron con la nariz tapada a quién prometía clara y nítidamente que consumaría el brexit sin más prórrogas ni dilaciones.

Boris Johnson contó también con la inestimable ayuda de un rival laborista, Jeremy Corbyn, cuyo programa económico-social parecía calcado del neocomunismo bolivariano de Pablo Iglesias. Suficiente, pues, para espantar a un electorado acostumbrado a analizar proclamas y programas en vez de practicar el servil seguidismo de votar-a-los-nuestros-hagan-lo- que-hagan, aunque sea delinquir.

Pese a lo aplastante de su triunfo, el reforzado primer ministro tendrá que aparcar sus habituales excentricidades para lidiar en primer término con la amenaza de estallido del propio Reino Unido. Escocia, que ha disparado hasta los 48 escaños la hegemonía de los nacionalistas del SNP, reclama sin ambages un nuevo referéndum de independencia, bajo el argumento de su inequívoca voluntad de permanecer en la UE. Boris Johnson ya ha anticipado su negativa a permitir que Westminster transfiera a Edimburgo los instrumentos que habiliten la celebración de tal consulta, lo que augura fuertes tensiones.

Tensiones que pueden extenderse a Irlanda del Norte. Los Acuerdos de Viernes Santo, que pusieron fin a la guerra en el Ulster, prevén que se celebre un referéndum de reunificación con la República de Irlanda si hubiera indicios inequívocos acerca de que tal fuera la voluntad mayoritaria de la población. Y, aunque el probritánico Partido Democrático Unionista (DUP) siga siendo el más votado, […]

FOTO: El primer ministro británico, Boris Johnson, saluda a los presentes tras ejercer su derecho al voto acompañado de su perro | Agencia EFE / eldebatedehoy.es

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