Mujeres y alta política

Por
— P U B L I C I D A D —

Desde la CEOE, su director Antonio Garamendi ha dedicado algunos comentarios despectivos a las dos vicepresidentas del Gobierno de Pedro Sánchez que intervienen en la elaboración del Proyecto de Ley de Reforma Laboral. 

Es lógico que al Sr. Garamendi no le guste un Proyecto de Ley elaborado desde una perspectiva socialista, pero en vez de criticar el proyecto critica a las personas que lo elaboran y discuten, a su condición de mujeres y a sus capacidades para hablar de política y de economía.

Pero los tiempos han cambiado. Hoy la mujer ocupa cargos muy relevantes en los regímenes democráticos: Golda Meir fue una de las promotoras del Estado de Israel, Indira Gandhi fue primera ministra en el lanzamiento de la independencia de la India, San Suu Kyi inauguró la etapa democrática en Birmania; Anne Hidalgo es alcaldesa de París con apellidos españoles y podría alcanzar la presidencia de la República francesa; Christine Lagarde dirigió el FMI; Barcelona y Madrid, los dos ayuntamientos más importantes de España, han tenido mujeres en la alcaldía… Y suma y sigue…

El Sr. Garamendi y la CEOE podrían mirar hacia dentro y contar con los dedos de sus manos cuántas mujeres ocupan cargos de relieve en la patronal española CEOE. El Sr. Garamendi podría reflexionar sobre aquel «califa» de Córdoba que insistía tercamente en que lo que importa es el programa, no la persona que lo patrocina.

Recordemos, felizmente, que la democracia española superó la fase machista de la política cuando una mujer, Dolores Ibarruri, inauguró las nuevas Cortes democráticas en la Carrera de San Jerónimo.

1 Comentario

  1. No estoy de acuerdo con la descalificacióna que alude de dos ministras «por ser mujeres». Otra cosa es que el feminismo actual haya «cosificado» a la mujer como incapaz o débil para protegerla de no se sabe qué cosas.
    Las mujeres siempre han estado donde ellas han querido siempre que sus méritos y preparación avalasen tal situación. Tengo muchos ejemplos y están en la memoria de muchísima gente (aparte de en la Historia).
    La frase final de que «se superó la fase machista de la política con la entrada de la «Pasionaria» en el Congreso, no parece muy afortunada. En las Cortes anteriores hubo también valiosas mujeres trabajando porque lo merecían al igual que los hombres. No falsifiquemos la Historia.
    Un saludo.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.