Fin de campaña con Mortadelo en el Ministerio del Interior

Fernandez Diaz ministro del interior
José Joaquín Flechoso
Articulista de la actualidad política en diversos medios. Fundador y presidente de Cibercotizante. Experto en networking sobre cuya actividad dirige jornadas entrevistando a personajes del mundo empresarial, administración, cine y moda.
Publicidad

Este país nuestro no deja de sorprendernos ni siquiera en vísperas de ser convocados a las urnas, una vez más. La campaña ha sido incesante, para aburrimiento de muchos y decepción de otros, que han visto como sus candidatos han perdido fuelle, caso de Pedro Sánchez, al cual lo mejor que le puede pasar es que esto acabe cuanto antes, pues cuanto más habla, peores son las intenciones de voto. Albert Rivera ha visto como su opción política se estanca, para convertirse en un partido secundario sin apenas capacidad de decisión, algo que nunca llegaron a pensar en la formación naranja, que siempre veían a su partido como imprescindible bisagra para que funcione la puerta de La Moncloa.

No han faltado las alusiones a Venezuela y las llamadas de atención sobre un partido que atemoriza a todos, a todos, menos a los votantes que siguen creciendo y que ya no creen en cuentos de Caperucita y el Lobo, pues el animal en cuestión, dejo de ser temido desde los tiempos de Félix Rodríguez de la Fuente. Tampoco ha funcionado llamarles comunistas después de formalizar la coalición con IU, pues a pesar de poner anuncios en prensa y llamar a los servicios de inteligencia del estado, no han encontrado un solo bolchevique en España, salvo Alejandro Cao de Benós de Les y Pérez, un tarraconense más conocido por ser el primer representante de Corea del Norte en las relaciones con Occidente. Este personaje, comunista confeso hasta las cachas, dejara de serlo el día que le ofrezcan entrar en Supervivientes y diga que la pasta que gana por hacerse el “rojo gordito de la isla”, no la van a ver en el país de Kim-Jong-Un, ni por Periscope.

No han funcionado las llamadas a la atención de que vamos a convertirnos en Grecia, porque Tsipras ya no está de moda y Podemos no lo nombra ni por equivocación. A este respecto, no sorprende que ningún político europeo quisiera venir a apoyar a algún candidato afín, pues menudo lío tenían con el Brexit y como en España hay elecciones cada cuatro meses, esperan para la siguiente que tampoco estará tan lejos, pase lo que pase el 26-J.

Esta campaña ha tenido como protagonista inesperado a Pablo Motos que ha hecho pasar por El Hormiguero a todos los candidatos, incluido Rajoy, lo cual es todo un síntoma de que, o España ha cambiado, o Mariano hace más caso a Moragas que a Arriola y se ha dado cuenta que tiene mas tirón en directo, que por el plasma. Me comenta un hombre importante de Atresmedia, que además de revisar todas las instalaciones, plató incluido, las fuerzas de seguridad hicieron un riguroso control para comprobar que entre el público, no se había colado Carlos Alsina con ganas de hacerse un selfi con Mariano y responderle sobre su pregunta: “¿y la europea?”.

La campaña nos deparo sorpresas como las declaraciones de Patxi López el fugaz presidente del Congreso de los Diputados, cuando afirmaba que Podemos quería destruir la historia del PSOE, no dándose cuenta que es precisamente la historia de su partido, la que lleva en letras de oro el nombre Pablo Iglesias… aunque tal vez se refería al de la coleta. La verdad es que estoy hecho un lío con los socialistas. ¡Ya no sé de quién hablan!

Pero los dos hechos que mas sorprenden, se encuentran en la campaña de Podemos y su declaración como socialdemócratas que tanto ha indignado a los socialistas del PSOE (porque hay muchos socialistas que no son de dicho partido) que se consideran los únicos poseedores de dicha ideología y han tomado la declaración de Iglesias como una usurpación de su ideología política, tal vez olvidando aquellas prisas por reformar el Artículo 135 de la Constitución cuando Angela Merkel llamó a capítulo a Zapatero y este junto a Rajoy fueron raudo y velozmente fueron a modificarlo. Aquello, no tiene mucho de socialdemócrata que digamos.

La otra gran sorpresa es la reivindicación de los símbolos nacionales de España como propios, dejando la bandera tricolor como algo del pasado que no concuerda con el mensaje de modernidad que quiere transmitir Podemos. Considero un gran acierto que tenía que haber llegado hace tiempo. Me recuerda esta reivindicación sobre la bandera constitucional de España, a aquel acto de presentación del Partido Comunista de España (PCE) una vez legalizado, donde flaqueaban a Santiago Carrillo entonces Secretario General del PCE, la bandera roja de la hoz y el martillo y las siglas PCE, con la bandera bicolor de España, sin escudo por supuesto. Nunca más una bandera debe dividir a los españoles y esa apropiación que de la misma han hecho los partidos de la derecha española, es fruto de la torpeza de los dirigentes de la izquierda que han permitido con su inacción, tal pérdida. Las reiteradas alusiones a la patria por parte de los dirigentes de Podemos, también era necesario pues los que más utilizan este término, son aquellos que tienen su dinero en Suiza o en Panamá y suelen presumir de banderita en la pulsera. Patriotas son aquellos que subsisten con salarios míseros y todos aquellos que reivindican unos derechos perdidos por tanta austeridad y recortes.

No han funcionado las llamadas a la cordura y la sensatez que propugnaba Mariano Rajoy, pues ya se ha visto como en su propio Gobierno ha tenido insensatos como Arias Cañete, José Manuel Soria y recientemente Jorge Fernández Díaz. Este último episodio con la revelación de las grabaciones, es una demostración más de que aquí no dimite más que el fallecido Antoni Asunción cuando se le fugó Roldan. En las grabaciones de todos conocidas, el ministro dice textualmente: “Lo ideal es: si eso está en el juzgado y sale, nadie va a sospechar que sale de la Policía ni de investigaciones policiales. Eso sí, los funcionarios de turno, el periodista gacetillero que está siempre por ahí, el amigo del fiscal…» Testimonio que demuestra que desde la cúpula del ministerio, se preparan las artimañas suficientes para desacreditar a cualquiera, haciéndolo pasar por un hecho de difícil asignación de responsabilidades en una investigación.

Este testimonio y varios más desvelados por las grabaciones hechas públicas, demuestran que aquí vale todo, corrupción y conspiración incluidas, que además riman estupendamente con Mortadelo y Filemón. Gracias a la entrada en secreto en el despacho del ministro de los sagaces detectives del cómic, hemos podido escuchar las grabaciones de aquel quien pone micrófonos por doquier en aras de la seguridad del estado, se supone. Claro, que si pilla Fernández Díaz el micrófono, lo manda a la fuente de Colon cercana a su despacho, cual Cristiano Ronaldo.

En otra frase recogida de la grabación de marras de Daniel de Alfonso, el hombre propuesto en la época que el PP y CiU eran amiguitos por intereses de Gobierno, muestra su total fidelidad al ministro: «Considérame un cabo de tu cuerpo nacional». Dicha frase hace pensar que los dirigentes de la Generalitat de Cataluña, son tan torpes, que les cuelan un infiltrado al frente de la Oficina Antifraude de Catalunya sin enterarse y encima van y le ponen un sueldazo. Poco futuro tiene la independencia con dirigentes tan hábiles.

Gracias a Mortadelo hemos sabido cómo se conspira y gracias a Pablo Motos hemos sabido que Rajoy pone en duda la veracidad de las grabaciones, algo que se podía esperar, pero lo que es evidente diga lo que diga el presidente del Gobierno en funciones, es que al ministro de Interior al igual que a De Gea, le meten goles por su propio palo sin que se entere.

Guardar

Guardar

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.