Enseñanzas derivadas del caso Tezanos

Enseñanzas derivadas del caso Tezanos
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— P U B L I C I D A D —

Con José Félix Tezanos, presidente del CIS, no resulta difícil hacer un ejercicio de empatía para comprender sus esfuerzos por engañarnos. Es un jubilado que, cerca ya de convertirse en octogenario, se encuentra en un cargo por el que gana seis veces más que la pensión media española. Y todo por haber apoyado a Pedro Sánchez en su carrera hacia el control del PSOE. Cabe decir, además, que su currículum supera el de la mayoría de los miembros del Gobierno desde que, como sociólogo, participó en la creación de la maquinaria electoral que montó Alfonso Guerra en la Transición. Su dilatada carrera le ha obligado a estudiar no sólo las técnicas de la demoscopia, sino los principios de propaganda política como los que formuló Goebbels para manipular a la gente. El más famoso afirma que si una mentira se repite suficientemente acaba por convertirse en verdad y que la masa no necesita esfuerzo mental para asimilar una idea simple.

La idea que Tezanos trasmite una y otra vez es que el PSOE ganará y que así lo piensa la mayoría. Es el llamado principio de unanimidad: hacer que la gente crea que piensa como todos. Pero él, además, se desenvuelve en un modelo de poder facilitador porque ha renunciado a la verdad. Su jefe es un arquetipo de lo que Arturo Pérez Reverte llama admirativamente un ejemplo del maquiavelismo florentino del siglo XVI para el príncipe que alcanza el poder: para afianzarse vale incumplir lo que se promete si atenta contra su interés (en el caso Sánchez apoyarse en Podemos y los independentistas). Si es necesario se ha de ser cruel (liquidar a todo adversario interno). Y que, en definitiva, el fin justifica los medios, es decir, una antítesis de lo que aportó el pensamiento liberal para inspirar la política en las democracias del siglo XX.

Expuesto lo anterior, vayamos a la demostración de lo que Tezanos es capaz de publicar, sin importarle el prestigio del CIS que, en otro tiempo, fue el más fiable termómetro social de España. Tras haber errado en los tres últimos procesos electorales (el de la Comunidad de Madrid, el de Castilla-León y el de Andalucía) da publicidad ahora al resultado de la encuesta de octubre con un grato titular para su jefe: el PSOE amplia su ventaja sobre el PP y alcanzaría el 32,7% de los votos, su aliado Podemos el 12.2% y coaligados sumarían el 44.9%.

Según Tezanos, los españoles están tan satisfechos con el Gobierno que el voto obtenido conjuntamente por ambos partidos en las últimas elecciones aumentaría nada menos que un 15%. Los amantes del rigor pueden hacer el cálculo. La suma del PSOE y Unidas Podemos en las generales de 2019 apenas llegó al 38% de los votos. A Tezanos no le sonroja que el Barómetro de la Sexta, poco sospechosa de falta de afinidad con la izquierda, asigne al PP un 30.1% y a VOX un 16.3%, a la vez que a la coalición Frankenstein le dé apenas un 40%. Tampoco que todos los sondeos demoscópicos contradigan el del CIS, que ya no está para auscultar a la sociedad y mostrar lo que siente en cada momento, sino para darle a Sánchez un motivo de satisfacción frente a las críticas. Al fin y al cabo, el octavo mandamiento no existe en política y Tezanos dejó de ser científico social para ser un militante del sanchismo.

Señalé en La Historia del Poder cómo la obediencia acrítica y sin reparo hacia el que manda se probó en un experimento que hizo famoso a su autor, el psicólogo Stanley Milgram. Lo explicaré brevemente: su equipo de la Universidad de Yale reclutó por anuncios a un grupo de participantes y les hizo saber que habrían de seguir las órdenes de un investigador para comprobar reacciones de una persona sometida a una prueba de tolerancia al sufrimiento. El individuo para la falsa prueba estaba situado en otra habitación y el participante debía darle descargas apretando un botón. Milgram demostró que la mayoría cumplía la orden del supuesto jefe de la investigación, aunque el sujeto de la falsa prueba le pidiera parar. Se sometían al poder pese a las protestas del paciente, aunque otros abandonaban airados la prueba.

Lo concluyente en términos comparativos, es que el poder ha desbordado los principios de muchas personas en el Gobierno de Sánchez que, en el caso de Tezanos, es más comprensible por lo dicho al iniciar este artículo.

1 Comentario

  1. El «papelón» que están haciendo las instituciones, les pasará factura en algún momento. En muchos casos (demasiados) se han vuelto meros comparsas serviles donde queda anulada cualquier personalidad propia. Donde más se nota es en el mundo de la Ciencia quizás, ya que se ha convertido en una caricatura de la verdad que se busca. El poder se apropia de los datos para la construcción de relatos más convenientes. Por eso debe colocar «sus» peones en las instituciones que deben ser públicas.
    En cuanto a las encuestas de cualquier tipo, hay que tener en cuenta los objetivos finales de las mismas. En estos momentos de supuesto relevo político, tienen que dar la sensación de empate, ya que tanto unos como otros (menos Vox) han pasado por las «instrucciones» de los poderes correspondientes. Y aquí viene a cuenmto reiterar ese magnífico ensayo de Luigi Ferrajoli sobre los «poderes salvajes» (que no siguen normas, sino que imponen las suyas propias).
    Un saludo.

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