El dilema de Podemos

El dilema de Podemos
Publicidad

El conde de Galapagar presume de estratega. Dice ser un experto en juego de Tronos y en el ajedrez que supone el poder. Pero se empeña en evidenciar una y otra vez que se pasa de frenada.

En el pleno extraordinario de este jueves dijo que aceptaba la oferta del PSOE de julio. Llega tarde. Julio no es septiembre, como le advirtió Pedro Sánchez. No habrá gobierno de coalición porque no hay confianza. Y sobre todo porque en caso de repetir las elecciones, el PSOE tiene todas las de ganar y Podemos todas las de perder.

Son lentejas. El gobierno ofrece ahora un acuerdo programático. Por mucho que Iglesias lo intente con un documento de 110 páginas, el relato es de Sánchez.

Y para que queden claras las diferencias entre PSOE y Podemos, pleno extraordinario sobre inmigración donde Podemos presume de buenismo y el PSOE se viste de Estado. ¿Qué prefieren los votantes de izquierdas? Sensatez frente a buenismo. Porque a los primeros que afecta la inmigración desordenada es a los más débiles. Mejor ‘Calvini’ que ‘Pablemos’…

Voilá. Este es el dilema. Si Podemos quiere sobrevivir tendrá que bajarse generosamente los pantalones. Sólo les pueden salvar los nacionalistas con su negativa a apoyar la legislatura. La culpa sería de ellos, ellos se la echarían al Supremo y aquí paz y después elecciones.

El problema es que tras las elecciones Podemos previsiblemente tendrá mucha menos fuerza para negociar. Pero eso lo debía de haber pensado en julio… Errejón festeja en silencio el acierto de su pronóstico y trabaja por reconstruir el espacio sin ‘machos alfas’. Bonito, pero inviable. El cainismo regresa a la extrema izquierda para tranquilidad de los amantes de la ley y el orden.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.