¡¡Cambia tú!!

0
2
Mariano Rajoy
Antonio Imizcoz
Periodista.

Cuando los medios de comunicación hablan de un “clamor popular” respecto del tema que sea, una de dos, o se están refiriendo a su propia opinión e interés, o al de alguien que no se identifica y “vende” la idea para proyectar una inquietud ni tan “popular”, ni tan clamorosa. El otro día, la entradilla de portada de un periódico afirmaba: “’El partido cree que hace falta un impulso que será o un movimiento en el Gobierno o en la elección de candidatos municipales’, explica un dirigente”, donde el “clamor popular” residiría en ese “el partido cree”. Y, vale, popular sí, porque al Partido Popular se refería, pero ¿cuándo, dónde, cómo se ha manifestado “el partido” en ese sentido? ¿Quién es el desconocido “dirigente”, que se apostilla como “muy cercano al Presidente”, y con qué fin e interés se expresa así?

Desde el punto de vista periodístico, el párrafo no aporta otra información que la de que al propio medio le apetecía ese día, por las razones que sean, hablar del tema: es tan abstracto, tan indefinido, tan nebuloso que lo mismo ningún “dirigente muy cercano al presidente” ha dicho ni pío, ni “el partido cree” nada de lo que se afirma.

Pero resulta que sí, que algo de eso hay. Este fin de semana, en una Comunidad fuera de Madrid y gobernada por el PP, políticos y conocedores me confirmaban que “hay que hacer cambios”. Y hablaban de regeneración, de novedades, de caras nuevas; no pocos insistían en que Rajoy debería hacerse a un lado (como decía ayer Felipe González en El Mundo).

PUBLICIDAD

Otra cosa es que, como titulaba el rotativo la información referida, “los líderes regionales del PP piden cambios drásticos en el Gobierno”. ¿Qué pasa, que los barones autonómicos no tienen en sus manos ser los primeros en iniciar esa regeneración que consideran urgente, y no pueden hacerlo desde ya, planteando cambios en las candidaturas municipales y autonómicas?

Es cierto que muchos españoles —y, entre ellos, no pocos votantes del PP— consideran que el problema del bajón de la popularidad del partido en el Gobierno reside en la imagen y actuación del Ejecutivo y su presidente. Pero tanto o más lo es que están cansados de ver las mismas caras y actitudes en sus Ayuntamientos y Parlamentos autonómicos. Y eso es lo primero que deberían afrontar los aludidos —pero no identificados, claro— “líderes regionales”.

La clave no está en cambiar el Gobierno, que ha venido aplicando su programa con las limitaciones de no tener mayoría parlamentaria, ni unos “socios” políticos fiables en sus posturas. La clave está en empezar la regeneración desde abajo, desde los partidos (todos) en cada ciudad y provincia, con —por ejemplo— menos profesionales DE la política y más profesionales (de lo que sea, pero con vocación de servicio e ilusión) EN la política. Y el que esté tiritando de lo que pueda pasar en las próximas elecciones locales en su feudo, que empiece por ponerse, a él y a sus aledaños, ante el espejo, y actúe en consecuencia.

PUBLICIDAD

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here