
La lectura del artículo de Ignacio Camuñas en El Debate me incita a responderle, a sabiendas de que no tengo más que motivos de agradecimiento y de afecto consolidados en más de cuatro décadas, lo que no empece la discrepancia circunstancial.
1.- No han sido pocas las descalificaciones que Vox ha recibido y tampoco pocas las que ha propinado, especialmente a exconmilitones. Cuando en lugar de partidos compiten bloques, las luchas son intrabloques y polarizan negativamente. En materia de descalificaciones no veo en Vox timidez ni indefensión. El estilo agrio tiene estas cosas.
2.- Evito el término extrema izquierda/derecha. Podemos y asimilados son marxista leninistas (comunistas) y Vox es nacionalista autárquica. Vox no pone en riesgo la unidad de España ni la Constitución, pero sí otros objetivos importantes. Podemos y cía. sí ponen en riesgo la Constitución y la nación. No deben compararse.
3.- España hunde sus raíces en la Hispania romano-visigótica y jamás necesitó del nacionalismo para crecer. Surgió a finales del s. XIX llegando al paroxismo interesado con Franco. ¡Qué mala herencia! Frente al nacionalismo propongo el patriotismo racional y culto, del que trato en Historia Traicionada.
Todos los nacionalismos son hoy contrahistóricos. Los autárquicos confunden nación y Estado, aparentemente identitario y soberano; los nacionalistas etnicistas inventan una nación para justificar un nuevo Estado. El nacionalismo hoy es estatalismo. La Historia y la tradición residen en la nación soberana.
La UE es una superestructura con enormes defectos a corregir, pero la única esperanza para España y Europa. Tres fuerzas actúan contra la UE: el marxismo, para acabar con la civilización occidental en Europa; los nacionalismos autárquicos, para recuperar soberanía y convertir a la UE en un Club de Estados Amigos, sin unidad institucional, ni de mercado, ni de defensa …; los nacionalismos etnicistas, para crear la Europa de los Pueblos (parque temático de razas, lenguas, dialectos…, un carajal inútil).
Vox es nacionalista autárquica. En la campaña electoral de 2019, Abascal afirmó que, desde su posición de candidato, quisiera negociar directamente los aranceles con China. De un plumazo borraba la vocación de unidad comercial europea, ya despuntada en la CEE de los Seis (Arancel Aduanero Común de 1968). ¿Quién quiere salir del Mercado Único? Da vértigo.
Con motivo de una asamblea de Vox (Madrid, enero de 2022) en la que estaban invitados Orban, Le Pen y Morawiecki, Abascal, no dudó en calificarles «de nuestros aliados». Son los nacionalistas que quieren una Europa Club de Estados Amigos, que nos llevaría a la insignificancia en el concierto internacional.
4.- He dedicado muchas páginas a estudiar la crisis ética de nuestra civilización. Sobre ella importa advertir que lo que concierne y obliga a toda la ciudadanía son los valores éticos, muy debilitados por nuestra desidia, mientras que los valores morales (moral católica, en España) los debemos respetar cada cual con su conducta, sin exigirlos imperativamente a los demás. España es una nación plural de ciudadanos libres y todos los debates tienen que partir de este principio de respeto (de aceptación). Además de pluralidad y libertad, debemos reconocer (imponer) la verdad científica, que es la fuerza de la ética de nuestra civilización. Nada es ético si no es científico.
Lo que antecede lo digo para enfrentarme a la pseudoideología de género y sus prácticas deshumanizadoras concordantes (aborto, eutanasia, transexualismo, colectivismo LGTBI, adoctrinamiento, etc.) que ha penetrado en toda la sociedad trasversalmente, sin excepción alguna. ¿Alguien cree que los 95.000 abortos/año son de mujeres de izquierdas? Se aborta en todo el espectro social e ideológico.
Hoy toca dar una gran batalla de carácter holístico, porque hay que tratar en su conjunto la visión antropológica de Occidente; así que cualquier tratamiento parcial o ignorante por interés electoral, perturba el gran objetivo. No se trata tanto de cambiar leyes ni de lanzar proclamas inconexas, sino de abrir el gran debate para convencer (incluso a los nuestros, ¡no olvidarlo!). Es un asunto tan serio que nuestros políticos debieran tratarlo lo menos posible (no es ironía). Hay que trabajar sobre un conjunto interconectado de conceptos e interrogantes que exige una respuesta integral de los científicos: Y los políticos… a legislar secundum scientiam. Vox está usando asuntos muy serios como espantajo electoral y es muy feo.
5.- Los partidos políticos tienen que desnudarse ante los ciudadanos, con derecho a saber quiénes son y qué piensan. He tratado de desvelar la relevancia del antieuropeísmo de Vox, de gravísimas consecuencias, pero quedan otros aspectos por aclarar o desvelar o negar si fueran inexistentes. Así, cabe preguntar sobre el peso ideológico y estratégico en Vox:
a) del movimiento antivacuna. ¿En caso de epidemia, surgiría un conflicto de Gobierno?
b) de la denominada secta El Yunque, prohibida en alguna diócesis española y de los sectores jose-antonianos, referidos por Macarena Olona. ¿Están en el ámbito decisorio de Vox y con qué consecuencias?
6.- Visto lo visto, ¿qué garantías ofrece Vox ante cualquier discrepancia, antes o después de la formación del Gobierno. ¿Impondrán su maximalismo dando la patada al tablero, como en Murcia? ¿Propondrían los candidatos de mayor confrontación o los de mejor sintonización con el mayoritario? ¿Pretenderán una coalición colaborativa o meter la oposición en el Gobierno?
No hay ninguna garantía de estabilidad con Vox. Creo deseable que el centroderecha, muchos votantes de Vox (ajenos a los escenarios descritos) y parte del centroizquierda garanticen con sus votos un Gobierno sólido que tome el rumbo de la Historia.
7.- El rumbo de la Historia está en una UE hacia la confederación y la federación, hoy sin calendario; en la ética y la antropología científica, que defiende la vida y la dignidad humana; y en unos dirigentes solventes, curtidos y templados por la experiencia, que perciban con humildad la profundidad de la idea del mal menor.














Querido Joaquín: me alegro de leerte en estas paáginas de nuevo.
No conozco el artículo de Ignacio a que aludes, pero lo buscaré.
Tocas temas interesantes donde -en mi modesta opinión- los conceptos «izquierda» o «derecha» ya son anacrónicos. Los partidos han perdido sus ideologías históricas para identificarse de otra forma: «estrella verde», «arbol azul, «sumar», etc. «o cualquier otro nombre «novedoso». El PSOE ni es socialista, ni es obrero, ni mucho menos español (por ejemplo). Lo mismo puede decirse del PP (una jaula de grillos liderada por el grillo mayor: Feijóo) donde, por ejemplo se sigue fielmente al PSOE y sus agendas con la «mano tendida». Ya se sabe lo que decía otro gallego: «Hemos ganado pero no sabemos quienes…»·
Porque así lo han dispuesto desde el otro lado del Atlántico la UE (la «Europa de los ciudadanos») inicial se ha convertido en una mera colonia americana cuyas regflas se transforman en directivas para toda la UE según los intereses que convengan por muy aberrantes que sean. Se trata de seguir dominando la política, la economía y las sociedades…. Un planteamiento escasamente liberal.
Por eso la UE no deja de soltar estupideces como la «restauración de la Naturaleza» (algo que ya el ICONA franquista hacía) a base de destruir las economías de base sin las que es posible crear algo sólido, la «descarbnonización» (el CO2 es la base de la vida) o la «calentología» (según calificación acertada de José Ramón Ferrandis «Crimen de Estado») o el lío biológico de sexos, géneros, etc.
De eso se han dado cuenta algunos países y líderes racionales (a los que se llama «negacionistas») que no tragan desde las ciencias con las piedras de molino impuestas.
La UE no es nada más que el brazo ejecutor de los intereses de otros que, mira por donde, no son los de los ciudadanos de Europa.
En el 15 M ya se decía que el «PSOE y el PP la misma cosa es… Y es verdad. no hay proyectos ideoógicos. NI siquiera un mínimo ideario propio, sino la agenda 2030 distópica, absurda e infantil.
Frente a todo este despropósito mimetizado en supuesto «pluralismo político» hay quienes todavia resisten por simple sentido común y racionalidad. Vox es el único caso partidario que lo denuncia, por eso no le dejarán nunca jugar en la liga de Al Gore, la niña Greta y otros personajes de la liturgia de la «calentología y similares cuya última «ideica» es: «Bil Gates y Biden, quieren tapar el sol para enfriar la Tierra» a la que me refiero en un artículo enviado a «El Mentor».
El sistema tiene todo a su favor. Entre ello, lo más importante: la propaganda (Edward Bernays), el dinero y las armas (al fin y al cabo es el negocio USA). Tendremos guerras impuestas (como la de Ucrania), tendremos enfrentamientos sociales por las nuevas «ideologías», tendremos ruptura de identidades culturales y nacionales y «autodeterminación de los pueblos de España» (actas Suresnes 1974) y hundimiento de las economías «aliadas» para «salvar el planeta».
De todo ello tienes algunos artículos en «El Mentor».
Un fuerte abrazo.