Tu capotillo, San Fermín

Serralaitz
Por
— P U B L I C I D A D —

Por fin, el capote de San Fermín el pamplonica se ha desplegado también para hacer un quite a las mozas que trasnochaban por los Jardines de la Taconera, expuestas a cornadas más mortíferas que las de los Miuras del encierro de las madrugadas.

Debería andarse el santo obispo por todas las fiestas de España con su capote en ristre, de encierro en encierro y de trasnochada en trasnochada, y de portal en portal. Y ya de paso ahogando tantos fuegos que se prenden en tantos montes, y templando las calores de más de 40 grados, esos otros calores que con lo del calentamiento global amenazan con reducir este planeta a cenizas y borrar de la faz de la tierra a la humanidad y a todo ser viviente.

Y ya puestos, para explicar a los que andan tumbados en las playas celebrando las delicias de este verano que amenaza con quemar España, Europa, USA y el universo, que piensen un poco más en el interés de todos, que reclamen una mayor atención al medio ambiente, una disminución de las emisiones de CO2 a la atmósfera, más energías limpias y menos consumo de petróleo.

Y ya puestos, San Fermín, dese una vuelta por los consejos de redacción y dígales que además de hablar del verano con más turistas que nunca en España, de los ingresos que nos va a producir a las arcas del Tesoro y los puestos de trabajo precarios que nos va a suministrar, pues que hablen un poco de los daños que pueden producirnos estas temperaturas más propias del infierno que del planeta tierra.

Y que se dé una vuelta con su capotillo por las Bolsas y los Consejos de las más altas finanzas para que desvíen sus inversiones de las empresas de armamento y las guerras calentitas a la redención de África, a las mejoras salariales en el Sudeste asiático, Bangla Desh y Pakistán y Afganistán.

Claro que a lo mejor es pedirle demasiado a San Fermín, pero a lo mejor podría hacer algo con su capote para sacar de su letargo a los políticos españoles que no aciertan a confeccionar un gobierno como debe ser, con una oposición leal y constructiva… etc. etc. etc. O a lo mejor es que se echan unas siestas demasiado largas…

Serralaitz
Serralaitz, el seudónimo usado por el autor en atención a su lugar de nacimiento, es un localismo que corresponde al nombre dado en la zona a una sierra riojana: la Sierra de la Hez, un conjunto de montañas en el corazón de La Rioja, entre las comarcas de Rioja Baja y Alto Cidacos-Alhama y Cameros y a una altura superior a los mil metros. Desde esa altura, cuando no hay niebla, las cosas se aprecian de una forma muy especial.
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