«Más Podemos»

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Carlos Miranda
Carlos Alonso Miranda y Elío, V conde de Casa Miranda, es un diplomático español Licenciado en Derecho, que fue Embajador de España en el Reino Unido desde julio de 2004 hasta 2008 y Embajador Representante Permanente de España en el Consejo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) desde julio de 2008 hasta su cese en febrero del 2012.
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Las elecciones del 4-M lo revolucionaron todo. ¿Sospechaban en el PSOE un “sorpasso” por su izquierda? ¿Pensaron que solamente Más Madrid sacaría más votos? ¿Qué pasaría si Unidas Podemos y Más Madrid se fusionasen formando “Más Podemos” (o “Podemos Más”) …?

Errejón pretende, por ahora, que su proyecto crezca solo. Puede que prefiera absorber Podemos o a su electorado. Controlar todo a la izquierda de los socialistas. Primer paso. Un partido verdirrojo que se comería, luego, un PSOE que, escorado por Sánchez a la izquierda ha abandonado a un electorado centrista, de preferencia socialdemócrata, que, huérfano, tanteó la abstención y Ciudadanos. Luego, ante las irresponsabilidades de Rivera y Arrimadas, buena parte cruzó hacia el PP cuando Gabilondo abrazó a Iglesias.

Errejón apostará nacionalmente por Más País, partido que no bautizó “Más España” como podía esperarse partiendo de “Más Madrid”. A cierta izquierda puede repatearle la palabra “España” y ondear su bandera. Luego se quejan de que otros lo hagan. Quizás, Más País debiera llamarse “Más Republica”. Su inspiración ideológica viene del espíritu neomarxista que desciende sobre Podemos, Izquierda Unida y el Partido Comunista, que también gobierna con Sánchez.

Éste piensa haber retomado la iniciativa con una interesante prospectiva hasta 2050. Como China hasta 2049, centenario de la revolución maoísta. Pero, para esas fechas, tiene más probabilidades Xi Jinping de seguir en el poder que Sánchez y ello tampoco oculta el desconcierto en Moncloa y Ferraz tras la estruendosa victoria de Ayuso. Mejor salvación serán las elecciones socialistas en Andalucía. Si gana Espadas, Sánchez se vendrá arriba. Como es lo previsto, será un dividendo fantasma, ya descontado. Si ganase la Sultana, ahora “outsider”, otro gallo podría cantar.

Mientras tanto, ¿Qué mejor distracción que la crisis de Ceuta en la que Sánchez pretendió subordinar la oposición sin críticas a pesar de admitir implícitamente su pobre gestión diplomática? Con Marruecos, cuya buena relación es imprescindible, hay que ser cuidadosos al no reconocer, como EEUU, su soberanía en el Sahara Occidental y porque nos reclama Ceuta, Melilla y los peñones, además de poder ahogarnos con emigrantes ilegales. Tratar con Rabat, que tiene sus bemoles, no es como hacerlo con un país europeo o un vecino entrañable que tiene otra reclamación territorial frente a nosotros.

“Algunes” han olvidado Perejil o cuando nos molestaba que Francia acogiese a terroristas etarras como si fuesen refugiados políticos. Para Rabat, el jefe polisario, Ghali, en un hospital discreto de Logroño, es eso. Sorprende, asimismo, que Madrid se lleve igual de mal con Biden que con Trump. ¿Política exterior acertada? En Washington inquietará que Madrid y Rabat se lleven tan mal como Atenas y Ankara en la otra punta mediterránea. ¿Nunca crecerán?, se preguntarán.

En el socialismo madrileño la rabia perdedora se tornó mezquina y vengadora. ¿Culpables? Gabilondo, que, sin embargo, obedecía a Iván Redondo, así como Leguina y Redondo Terreros, expedientados por disentir. Las purgas son un error político.

El partido socialista en Madrid ha solicitado a sus militantes ideas para recuperarse. Más interesante será cuando haya candidatos con programas. Mientras, suena como si Airbus pidiese a sus empleados ideas para vender más aviones. ¿Populismo? Aguardemos los resultados, pero, si votaron dos veces a Sánchez para la Secretaría General, sería sorprendente la autocrítica o la innovación.

Debieran, mejor, leer un reciente artículo de Tony Blair en la revista británica “The New Statesman” y descubrir la entrevista a la conocida economista Mariana Mazzucato que “El País” ofrecía el domingo pasado. Ambos apuestan por la revolución tecnológica para incrementar el bienestar de nuestras sociedades y por gobiernos con iniciativa que sepan aunar lo público y lo privado en la gestión, olvidando viejos eslóganes del pasado. Piensan en la izquierda, pero la derecha puede hacerlo a su modo.

A Casado le convendrían, también, estas lecturas. España necesita una derecha renovada, alejada de VOX, como los socialistas debieran estarlo de la extrema izquierda, porque el resultado del 4-M fue más una derrota socialista que una victoria pepera.

1 Comentario

  1. La historia del PSOE es conocida desde hace muchos años, así que no cuela eso de creerlo seráfico a estas alturas. Es responsable por acción u omisión de muchas tropelías y dislates. Ahora no cabe ponerse de perfil y estupendo.
    En cuanto a la escisión (verdadera o falsa) de Podemos en la figura de Errejón y las empanadillas de la Sra. Carmena, se trata solamente de una cuestión coyuntural que busca cargos para los suyos. El conocido ¡colócanos a tóos……! El ayuntamiento de «Ahora Madrid» fue un claro ejemplo…. de reparto restringido de beneficios.
    Un saludo.

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