Las lideresas velan sus armas

Lideresas
José Joaquín Flechoso
Articulista de la actualidad política en diversos medios. Experto en networking sobre cuya actividad dirige jornadas entrevistando a personajes del mundo empresarial, administración, cine y moda.

Poco a poco la presencia de la mujer en los partidos políticos se hace cada vez más relevante, dejando atrás el papel secundario que venía desempeñando hasta hace unos años. Lejos quedan los tiempos de Clara Campoamor, aquella socialista de corazón que nunca llegaría a afiliarse a dicho partido, pues estaba en contra de la colaboración de los socialistas con la dictadura de Miguel Primo de Rivera. Como sabemos, esta joven diputada logró que se reconociera el derecho a la mujer española al voto, pues se daba la contradicción de que podían ser elegidas, pero no les estaba permitido ser electoras.

El denostado ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, fue un claro impulsor de la paridad de género en la política, dando ejemplo en el mismísimo Consejo de Ministros y proponiendo listas cremallera en el PSOE en las candidaturas a las distintas elecciones, tanto locales, autonómicas e incluso nacionales. Siempre he defendido que ZP fue el mejor presidente que hemos tenido en España en lo relativo a derechos sociales y políticos, elaborando leyes como las de Dependencia, Igualdad o de Memoria Histórica, por citar algunos ejemplos.

Hoy en día, en casi todos los partidos encontramos lideresas, algunas con billete de vuelta, pero muchas con el de ida. Entre las primeras encontramos como figura destacada en el jurásico a Esperanza Aguirre, aquella que se le paró el reloj tal vez por falta de pilas, debido al escaso sueldo que cobran los políticos, aunque ella tiene dinero en el cajero y por eso para en el carril bus cuando le da el apretón económico. Este esperpéntico personaje que recibió varios zascas seguidos cuando preguntó a los viandantes que opinaban del cierre al tráfico particular de la Gran Vía madrileña, es capaz de poner a todo el país al borde de un ataque de nervios e indignación, cuando narra su triste vida incluidas sus penurias económicas que le impiden en muchos casos llegar a fin de mes. La condesa consorte esta gagá y solo le falta que 13TV la quite del prime time para certificar su final político.

En el extremo contrario se sitúa Cristina Cifuentes, su sucesora al frente del partido en Madrid, que preside una gestora al más puro estilo genovés, que va camino de batir todos los records de longevidad política. Me dice un primo mío que sabe mucho de esto, que si estas casi un año al frente de algo en política siendo del PP (Gobierno, gestora, etc.) te convalidan como líder con el apoyo del PSOE… de Susana Díaz, y Cifuentes va por ese camino. Esta dirigente rubia de la coleta y los tatuajes, que por cierto, aun nadie se los ha visto, es una seria candidata a encabezar el Partido Popular con el permiso de Núñez Feijoo y también el de Soraya, que mas bajita que la Cifuentes, saca las uñas en cuanto puede y es capaz de meterse en la boca del lobo del desafío independentista catalán con valentía, aunque ir con el lastre de los errores populares de antaño, es una pesada carga difícil de llevar.

Otra de las lideresas que va haciendo campaña para llegar a lo más alto, es Susana Díaz, aquella política que no se le conoce más merito que haber hecho carrera desde las Juventudes Socialistas hasta llegar a la vera de José Antonio Griñán y por aquello de los ERE`s, le dan al cargo de presidenta de la Junta de Andalucía, como quien le daba a Fabra los décimos de lotería premiados para que dijera: “para suerte, la mía”. Susana convocó elecciones por no ceder a las presiones de Izquierda Unida y para consolidar su liderazgo al frente del PSOE de Andalucía, mermado por tanto escándalo de corrupción. Me cuenta un amigo de mi primo que es camarero en el Palacio de San Telmo y este si es socialista de toda la vida, que un día llevándole un cafelito a la Presidenta, la pillo con el diccionario de la RAE abierto por la “C” y repitiendo a modo de letanía: “Conspiración, unirse en secreto para actuar contra alguien, especialmente contra el poder” y que repetía incesantemente como quien quiere memorizar algo antes de ir a una examen, a un tribunal de oposición o a un Comité Federal, pero poner tres ejemplos. Esta lideresa, también conocida como baronesa, es la que quiere pasar a la historia por ser la primera mujer que dirija al PSOE, después de haber tramado la caída del anterior líder aliada con lo más rancio del partido, incluido el hoy irreconocible Felipe González.

Por el contrario, en Podemos, el partido más joven de todos los que ocupan el espectro político (lo de antes CIU, ahora PDECAT no cuenta) tiene cierto rechazo a dejar paso a las mujeres al frente del partido, sobre todo si has sido antes novia de Pablo Iglesias, lo cual te convierte automáticamente en errejonista y eso son palabras mayores. El intento de Rita Maestre de alzarse con el poder en Madrid, levantó en el líder de la formación un ataque frontal a dicha candidatura representada por la portavoz del gobierno municipal de Madrid y lideresa en ciernes, a quien acaban de absolver por aquello de hacer el anuncio en modesto de Intimissimi en la capilla de la Complutense, lo que levantó las iras de la derechona que ahora debe envainársela una vez más. Las mujeres, salvo la actual novia del jefe Irene Montero que si tiene protagonismo en vida parlamentaria, no juegan un papel importante en la dirección del partido morado, donde parece que aquello de la igualdad ni está, ni se la espera al menos de momento.

Y nos queda el Ciudadanos donde en Cataluña se tuvo que improvisar una nueva cabeza de cartel por los planes de il bello Albert Rivera de dar el salto a la política nacional. De repente y como gran aparición del partido naranja, se lanza al estrellato (en Ciudadanos son así…) a Inés Arrimadas, una jerezana de nacimiento que cuando cosecho aquel gran resultado en las autonómicas catalanas dijo: “Queremos seducir al independentista con otro proyecto de España”. Alguien recordando a su líder en aquel primer cartel electoral donde lucia cuerpo de nadador, pensó que nada más tomar posesión de su escaño, nos aparecería de parecida guisa para ver si Junts Pel Si, dejaban ya el rollo al que nos tienen acostumbrados. Visto lo visto, al único que sedujo fue al que hoy es su marido Xavier Cima, ex diputado de Convergència y partidario acérrimo de la secesión, que a la vuelta del viaje de novios escribió un tuit diciendo: “En un Estado de Derecho, los límites los marcan los jueces, siempre. Los políticos hacen leyes, los jueces las hacen cumplir”. Ya se sabe que pueden mas dos t… que dos carretas de Puigdemont.

Las lideresas como se puede comprobar, están en la primera línea política y como diría Mariano Rajoy, “son españolas y muchos españolas” que para eso le han dado el premio al mejor orador la Asociación de Periodistas Parlamentarios. ¿En que estaban pensando ese día?

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