Foxy Fellow

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Carlos Miranda
Carlos Alonso Miranda y Elío, V conde de Casa Miranda, es un diplomático español Licenciado en Derecho, que fue Embajador de España en el Reino Unido desde julio de 2004 hasta 2008 y Embajador Representante Permanente de España en el Consejo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) desde julio de 2008 hasta su cese en febrero del 2012.
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Estoy solo en la terraza de mi bar favorito tomando un refresco. Evaristo está de viaje. De Madrid a Londres pasando por Barcelona y París. Me lo cuenta con llamadas.

Antes de marcharse buscó sensatez en Madrid y no la encontró, ni en la oficina de objetos perdidos. En Madrid las cosas se pierden… En Barcelona, fue a la oficina “d´objectes trobats” donde los interesantes sólo tienen que ver con la independencia, los indultos o las amnistías. Los demás, como una bandera española o goles del Madrid se descartan. Quien encuentra algo, decide si puede reencontrarse con su dueño llevándolo a la oficina de objetos “encontrados”.

Dos enfoques diferentes. En Madrid, énfasis en lo perdido, la virginidad, la integridad, pe. En Barcelona prevalece el emparejamiento, otra alteridad misteriosa. O, simplemente, la influencia francesa. En Roma sería «l¨ufficio oggetti smarriti». El catalán es como un eslabón entre francés, italiano y español. En Paris los perdidos de Madrid son “trouvés”. “Trobat”, en catalán, podría hasta ser por influencia francesa, aunque ambos vengan del latín, salvo que un catalán independentista señale que Barcelona modela Paris del mismo modo que Napoleón nació en Manresa.

En Londres, Evaristo fue al Departamento de “Lost and Found”. Tampoco encontró mucha sensatez, pero el hilo es evidente. Primero se pierde algo y luego se encuentra. Para encontrar lo perdido, hay, antes, que perderlo. Los británicos perdieron al irse de la UE, aunque se reencontraron al abandonarla.

Suena el teléfono y me citan en el Zendal, ese hospital de emergencias que algunos, no todos, desmantelarían. ¡Cómo se liaron los opositores a Ayuso en esto! Mi vacuna no estaba perdida, sólo olvidada …

Más adelante sonará el teléfono para otras noticias además de adelantar la cita para la segunda dosis. Ayuso, me recuerdan, retó a todos aprovechando una llamada perdida de Ciudadanos y del PSOE en Murcia, donde se acabaron perdiendo los dos.

Vuelve a sonar el teléfono. “Es que Ayuso”, me dice Evaristo, que parece dominar la telepatía, “encontró una bolsa con votos socialistas dentro”. Evidentemente, no la llevó a la oficina de objetos perdidos. Gabilondo se perdió camino de Vallecas y parece difícil que le encuentren en la sede del Defensor del Pueblo, su sueño, por el que siguió ciegamente a Iván Redondo. Otra llamada del sobrino. Iglesias, añade, se perdió tras su fracaso madrileño frente a Errejón, reencontrado con su “sorpasso” al PSOE.

Llama Evaristo. Otra vez. Dice que hay, en Londres, un admirador de Sánchez. En su pub, “Foxy Fellow”, cuelga en una pared, a modo de trofeos, los animales políticos que el madrileño ha orillado: retratos de Susana Díaz, Mariano Rajoy, Albert Rivera, Pablo Iglesias, Manuel Valls, perdido en Barcelona y “retrouvé” en París, huyendo de Cataluña. ¡Hay París, quien te encontró y no quiere perderte!

Tras una puerta, precisa Evaristo, hay dos cuadros preparados para colgar a raíz de los indultos a los del “procés”, perdido, pero no “abandonat”. Uno es de Puigdemont, puesto en evidencia en su guarida de Waterloo tras la liberación del heroico Junqueras.

El otro cuadro sería del propio Junqueras, perdido en la telaraña tejida por Sánchez, ante mucha incomprensión, para hacerle perder la voz a un soberanismo a punto de perderse de nuevo en el pasado. “No hay duda de que el propietario de ese pub es sanchista” comento riéndome.

“Pregúntale si tiene por ahí un cuadro de Errejón”, añado. “Tiene dos encargados”, comenta mi sobrino en voz baja para que no le oigan, “uno de Errejón, al que Sanchez confundirá, dice, y otro del propio Sánchez”. “¡¿De Sánchez?!”. “Todos los héroes acaban perdiéndose”, afirma el “publican” de marras según Evaristo. ¡Estos británicos! Siempre interpretando nuestra Historia …

“Como vive en un Reino”, me dice SAM, solícito, cuando cuelgo, “le hemos preparado un “Kir Royal”. “Le vendrá bien, que le veo algo mareado”, señala ANDREA. “Ah”, añade la ginoide, “Campeón de Europa el Chelsea. Perdió Guardiola”. “Le consolarán en Waterloo”, especula Evaristo que volvió a llamar. Queda la Copa de Europa de Naciones, pero, esa, no será para Cataluña … Mientras, ya tengo mi pasaporte COVID por si llegamos a la final.

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