El valor del voto

El valor del voto
Juan Laguna
Colaborador de Fundación Emprendedores.

“España se constituye en un estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.” (Artº 1º.1.C.E.).

Con el reciente resultado de las elecciones generales al Congreso y al Senado de la Nación, volvemos a encontrarnos con la vulneración de, al menos, dos de los “valores superiores” que debían conformar el ordenamiento jurídico del sistema electoral: la justicia y la igualdad.

Cuando se estableció dicho sistema electoral partíamos de dos bloques políticos con una representación parlamentaria importante: la Unión del Centro Democrático (coalición de partidos) y el Partido Socialista Obrero Español que engulliría a otros más pequeños. A la derecha e izquierda de estos bloques, la Alianza Popular y el Partido Comunista servían para cubrir ese “pluralismo” reconocido en la Constitución, junto a los partidos nacionalistas vasco y catalán

Como es lógico, el sistema electoral se diseñó por y para los ganadores (el bipartidismo inicial), eligiéndose la llamada ley D’Hondt que favorecía a ambas formaciones, pero que perjudicaba al resto al establecer un diferente valor para el voto de los españoles según la circunscripción provincial de residencia.

Este sistema injusto y desigual viene reproduciéndose en cada convocatoria electoral (tanto general como autonómica), ya que el coste en votos de cada escaño parlamentario es muy distinto, teniendo en cuenta además cómo se da más o menos “cancha” mediática y pública según los resultados anteriores.

En el caso reciente encontramos cómo al dividir el número de votos recibidos por cada formación por el número de escaños obtenidos, el coste es muy diferente entre ellos:

 Total votosEscañosVotos por escaño
PSOE748075512360819
pp43560236666000
C's41366005772572
PODEMOS37329294288879
VOX267717324111549

El porcentaje de desigualdad es notorio para unas u otras formaciones, siendo favorecida aquella que precisa menos votos por escaño y está relacionada con el sistema de circunscripción provincial en lugar de ser nacional.

Estas cifras vienen oscilando para los demás partidos que se mueven entre un coste de votos por escaño que va desde 52.197 votos para un escaño del PRC y los 172.751 votos de “Compromís” para obtener también sólo un escaño (nos preguntamos qué tiene el PRC de ventaja sobre el partido valenciano para que el coste de votos sea tan desigual e injusto).

Pero hay más. el PACMA que supera en votos (326.045) a formaciones como Bildu (258.840), Coalición Canaria (137.196), NA (107.124), Compromís (172.751) o al citado PRC (52.197) no obtiene representación parlamentaria alguna. Lo mismo podía aducirse con respecto a “Front República” (113.008) o BNG (93.810). La  supuesta proporcionalidad del sistema D’Hondt va contra los principios de justicia e igualdad proclamados en la Constitución Española, ya que supone la discriminación de la importancia o valor del voto de los españoles para favorecer a los partidos mayoritarios (UCD-PP-PSOE).

La cuestión es que algunos de los partidos desfavorecidos se plantearon en su momento la necesidad de reformar la ley electoral vigente, por sus resultados tan injustos y desiguales. Uno de ellos Izquierda Unida era de los más afectados por esta causa pero, al parecer, prevaleció el pragmatismo de la coalición con Podemos en lugar de la lucha por ese cambio. Otra formación en el mismo caso era Ciudadanos que, al final, parece que ha aceptado no sólo el sistema electoral denunciado como injusto sino que, además, se ha proclamado defensor del sistema autonómico vigente cuando es consciente de que también es injusto y desigual.

Hemos insistido desde hace tiempo en la necesidad de una reforma de la Constitución Española que sirva para actualizarla y reajustar sus instituciones a una democracia más auténtica y sin adulteraciones (como las provocadas por situaciones como la que comentamos). Desgraciadamente ha sido objeto de modificaciones “de facto” por los distintos “poderes públicos” en función de sus conveniencias partidarias o clientelares sin que el Estado haya dado respuesta.

El valor del voto de los ciudadanos, sea cual fuere su lugar geográfico de residencia en España, debe ser igual y, por lo tanto, justo. La circunscripción electoral debe ser única: todo el territorio nacional. La representación política debe ser personal y directa respondiendo a mandato con posibilidad de revocación por los electores. Las listas cerradas de los partidos (donde importa el lugar que se ocupe), deben ser sustituidas por candidaturas personales que asuman su responsabilidad representativa. El Parlamento debe tener la iniciativa legislativa (no sólo aprobar las del ejecutivo) y éste debe administrar el Estado de acuerdo con las reglas surgidas de la voluntad y la soberanía del pueblo.

Como vemos, queda mucho por hacer efectivos todos los resortes de una democracia avanzada (que no tiene que ver con el llamado “progresismo” de salón), donde los ciudadanos informados y conscientes decidan su destino.

1 Comentario

  1. Si observamos el total de votos obtenidos por bloques, tenemos una idea más aproximada de la situación:
    – Bloque de “derechas”.- (PP, Cs , NA y Vox)…………………. 11.276.920
    – ” “izquierdas”.- (PSOE y UP)…………………… ……..11.213.684
    – Nacionalistas (ERC,JxCat,PNV, Bildu,Compromís,CC)… 2.476.407
    ¿para cuando un sistema electoral más justo y equilibrado?

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.