El Partido Popular amortizado

El Partido Popular amortizado
Juan Laguna
Promotor y fundador de Tiempo Liberal con actividad política desde la Transición. Funcionario jubilado. Empresario. Productor y dramaturgo. Conservador de Bienes Culturales.

Como era previsible, el Partido Popular se ha opuesto a la moción de censura al gobierno que Vox ha desarrollado a pesar de conocer el “cordón sanitario” que su formación padece desde sus inicios, donde todo el arco parlamentario sigue el dictado del pensamiento único del capitalismo global.

Y lo ha hecho de modo hosco, agresivo, como si la moción de censura fuera hacia ellos, ya que tienen mucho que censurar también. En lugar de rebatir en clave política las propuestas de la formación promotora, el líder del PP con el aplauso de los correspondientes palmeros de su grupo parlamentario, ha entrado en el insulto y la descalificación personal del líder de Vox, para seguir con la de todo el partido.

Estaba claro que el PP adoptaba una postura ofensiva, porque no sabe como defender su postura política actual, como tampoco lo supo hacer en la moción de censura en que perdió el gobierno de la nación. Cada vez más el PP parece un remedo de Ciudadanos, aferrándose al término de la “moderación” como talante (estilo Zapatero) que no resuelve problemas políticos, sino que los deja enquistar y cronificar porque, en línea con su anterior presidente, todo es muy complicado y mejor estar en un cómodo resguardo de un centro tan inexistente como la “derecha” o la “izquierda”, donde van a rebufo de los que se dicen ser tales.

Recuerdo en mi breve paso por el antiguo CDS, una conversación con su líder Adolfo Suárez donde, a falta de proyecto propio, parecíamos estar a expensas de apoyar a unos los días pares y a los contrarios los impares. Así se entendía y se sigue entendiendo el centro político: un proyecto sin perfil propio ( una vez cumplió su función en la Transición), cuya indefinición actual le costó al Partido Popular la mitad de sus escaños en las últimas elecciones y a Ciudadanos tres cuartas partes de los suyos. Un proyecto que, en definitiva, es susceptible de ser colonizado por las nuevas ideologías y religiones políticas que nada tienen que ver con la sociedad actual (salvo que se la adoctrine convenientemente).

En un mundo donde las incertidumbres sobre el futuro provocan zozobra en los ciudadanos, no parece lo más adecuado añadir más confusión y desconcierto ideológico como viene haciendo el Partido Popular y Ciudadanos desde sus confusas ideas y planteamientos políticos que desconciertan al electorado.

Aunque el término “amortizado” suele aplicarse en el mundo comercial o financiero, parece también aplicable a algo que existió en su momento pero ha ido desapareciendo del imaginario social. Se ha ido diluyendo como un azucarillo en el agua, quedando sólo unas partículas que pasan inadvertidas. El Partido Popular sigue el camino de la “amortización” con el inmenso error cometido hoy en la moción de censura al atacar a quien lo mantiene en las instituciones públicas, negarle el apoyo y dar aires nuevos al gobierno al que critica constantemente. Ha abierto una brecha irreparable en la cordialidad y respeto parlamentario siguiendo el ejemplo de formaciones varias. La bisoñez política de sus dirigentes, no les exculpa de la soberbia esgrimida para tapar sus propias vergüenzas.

De alguna forma se cumple aquel grito del “15M”: “PSOE y PP la misma cosa es”. Ambos comparten el dudoso honor de tener a sus espaldas numerosos casos de corrupción, de haber instrumentalizado las instituciones, de haber socavado los cimientos de la democracia con acuerdos poco decorosos que parecían en realidad favores mutuos que han llevado a la deriva actual de la nación española. Son muchas las sombras existentes sobre sus gestiones respectivas y son lógicos los intentos de camuflarlas mutuamente. Eran la “casta” a la que otros se apuntaron enseguida: poca responsabilidad, buenos sueldos vitalicios y privilegios sociales.

El socialismo en Europa en su versión más o menos “ligth” ha ido cayendo como lo que es: un castillo de naipes que se derrumba con el soplo de la verdad. Por eso han ido desapareciendo o han debido reconvertirse en otras cosas inspiradas desde intereses particulares, revestidos de “neoizquierda” que es otro término sin más contenido que el de “neoliberal”. Por eso ambos se han asociado en algo más trascendente e importante (aunque tampoco tenga un significado real más allá de la plutocracia mundial): el globalismo. Con sus mismas mentiras y fuegos de artificio que nada tienen que ver con la vida de real de las personas.

El Partido Popular quiso ser más socialista que el PSOE y con sus políticas fiscales que ahogaron a la mayor parte de los emprendedores económicos, con la destrucción del tejido productivo real, con su aniquilación de la competencia sana y enriquecedora en los distintos sectores, con su manipulación de los medios de comunicación (cuyo resultado conocemos en el duopolio televisivo), con sus recetas keynesianas (que el propio Keynes no creía), con su apertura y contribución a la fragmentación territorial a través de las autonomías y con su pretensión de ampliar su electorado con socialdemócratas del otro (o del mismo) bando… pero les salió mal la jugada y perdieron la mitad de su apoyo social. Hoy, el discurso del Sr. Casado se ha llevado por delante otra mitad, por lo que parece oportuno pensar que ya está siendo amortizado.

1 Comentario

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.