El futuro no existe

Por
— P U B L I C I D A D —

Nos lo cuenta Ginés Sánchez, uno de los más interesantes escritores españoles de hoy, en su novela «Entre los vivos» un retrato descarnado y envenenado del paro y de la precariedad del trabajo a que se ven sometidos la mayoría de los jóvenes españoles.

Curiosamente, el Imán Hukfhas Al Hiranz, predicador musulmán del más sombrío apocalipsis que le espera a Europa y más en concreto a España, repite la misma historia a su peculiar manera.

La novela «Entre los vivos» presenta a un joven que pierde su trabajo, peregrina sin rumbo por empleos precarios de unos días o semanas de duración, harto de desesperar se entrega a la droga, al fornicio más desenfrenado, al alcohol, hundido en la sima más profunda de una depresión de caballo, atacado y dejado casi muerto por dos mendigas del Este de Europa que le llevan el dinero y todo lo que tiene de valor en su casa…

De vez en cuando le surge un «chollo» de traer desde Alemania un Mercedes de lujo por encargo de una persona a la que desconoce, o lo contratan por media jornada en un bar, le obligan a hacer la jornada entera por la cara, y terminan dejándolo tirado y sin cobrar un céntimo de los atrasos…

Con su lenguaje que ha puesto de moda el califato de Isis y el extremismo musulmán, el Imán Hukfhas Al Hiranz proclama que «la juventud española actual, hombres o mujeres por igual, son débiles ante la droga y ante la fornicación. Sus mujeres se entregan con facilidad y ellos son adictos a toda clase de vicio» Y más abajo: «Hemos de penetrar en esa sociedad caduca, estéril y viciosa pero sin contaminarnos…Nuestros jóvenes no han de caer en la tentación de la hembra española fornicadora. Una vez España en nuestras manos, la penetración a Europa será más fácil».

Sin género de dudas, el cuadro que percibimos en la novela de Ginés Sánchez y mucho más el del Imán musulmán cargan las tintas en lo siniestro y desesperante del porvenir. Ni todos los jóvenes caen en la trampa del paro y la precariedad, ni todos los que caen en esa trampa se dejan ir, sino que luchan a brazo partido por salir a la luz y conquistar un lugar en el banquete de la vida.

Pero ahí están, desnudas, frías, crueles, amenazadoras, las cifras del paro y de la precariedad juvenil, los horizontes cerrados y negros que amenazan a nuestra juventud: Un 47,5% de jóvenes españoles menores de 25 años en paro, la cifra de paro juvenil más alta de la Unión Europea, que solo supera Grecia con un 41,5%. 11 millones de trabajadores de todas las edades con un empleo precario, o sea, de menos de 1.000 euros mensuales, sin derechos, sin cobertura de riesgos, Con el añadido de que la precariedad se ceba especialmente en las mujeres, los jóvenes, los emigrantes.

Todos estos millones de jóvenes incluidos en estos capítulos del paro y la precariedad están abocados al fracaso, ante un callejón sin salida, han llegado a formar una clase social de la que les será muy difícil salir.

Ni pensar ene independizarse de sus padres, ni pensar en formar una familia y tener su pareja, ni en comprar un piso…

¿Qué les queda como salida? ¿Es culpa de ellos esta vida sin futuro que les espera, o quizá de quienes se llevan sus dineros a vegetar en lejanos paraísos fiscales y Panamás dorados?

¿Tenemos derecho a pedirles que respeten y amen a una sociedad que los ha condenado a la marginación, a la nada, a la desesperanza?

Serralaitz
Serralaitz, el seudónimo usado por el autor en atención a su lugar de nacimiento, es un localismo que corresponde al nombre dado en la zona a una sierra riojana: la Sierra de la Hez, un conjunto de montañas en el corazón de La Rioja, entre las comarcas de Rioja Baja y Alto Cidacos-Alhama y Cameros y a una altura superior a los mil metros. Desde esa altura, cuando no hay niebla, las cosas se aprecian de una forma muy especial.
Artículo anteriorDictadura del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos
Artículo siguientePestilencias selectivas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.