
Que no digo de ponerse hasta las cejas para no ver la realidad, que también pudiera ser, porque está el patio como para quedarse en el gimnasio y no salir ni a la hora del bocadillo.
Pero no, en este caso hablo de situarse en la isla de los escaños perdidos, de subir al arca de Noé, que llueve y truena con una intensidad inaudita, pintan bastos y los escaños ya vuelan por los aires con unas elecciones generales locas, convocadas a golpe de escapismo, en un desparezco y vuelvo aparecer convertido en un adalid de una democracia cortada al bies para que le quede bien el traje azul pitufo al presidente del Gobierno.
De programas ni hablamos, para que, si eso no es de su negociado, ahora lo que prima es la situación en las listas electorales. Que no hay tiempo y que no hay sitio, y la encuesta de las ultimas elecciones municipales y autonómicas hace que el pánico recorra los pasillos de las sedes de la izquierda, donde se pacta contra reloj la manduca de los próximos cuatro años de algunos, que, no sabemos de donde sacan para tanto como destacan.
Si, coloquémonos, no vaya a ser que se queden sin perrito que les ladre y no puedan pasar otros cuatro años diciendo a la ciudadanía lo mal que votamos, a las feministas lo viejas y anticuadas que estamos, o que no puedan, algunos, con menos del 10 por ciento del voto, organizar el país para mayor gloria de ellos.
Y eso sí, meter mucho miedo al elector para que vote, y vote lo que ellos dicen, porque de lo contrario llegará el apocalipsis, lloverán peces del cielo, arderán los campos y llegará la plaga de langosta. Sí, según ellos, los del “coloquismo”, está a punto de caer el cielo sobre nuestras cabezas, aunque la realidad es el único cielo que se desploma es su cielo personal, ese en el que llevan instalados unos años, sin hacer nada más que complicarnos la vida a la “ordinary people” que bastante tenemos con mantener el curro y sacar adelante a nuestras familias, a pesar de las ocurrencias de esta gente, cada vez más esperpénticas y estrambóticas.
Pues eso, venga al pacto, y organizaros bien para colocaros, que luego cuando lleguen las elecciones generales locas del 23 de Julio —una fecha estupenda que le conviene fundamentalmente a uno y solo a uno— seguro que se preguntarán, muy escandalizados, por qué la gente no les ha votado, o simplemente por qué la gente no ha votado, y lo mismo, para poco les van a servir los pactos preelectorales, y tanto “coloquismo” en las listas elector. ¿Saben sus señorías? es bien jodido que solo se acuerden de la ciudadanía una vez cada cuatro años, y durante los días que duran las campañas electorales, ya saben, luego, por arte de magia, dejamos de existir.
Personalmente yo a estos mendas les hacía copiar 100 veces el punto 2 del artículo I de la Constitución Española: La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado, aunque me temo que ni por esas.
FOTO: Viñeta de JRMora














Estimada Marta: se la echaba de menos en «El Mentor» con su ágil pluma (ahora teclado) y fina ironía.
Suscribo totalmente su artículo que además me ha hecho sonreir en los tiempos que vivimos. Es fresco, bruillante y contundente en su final pero, como a las puertas del infierno, parece que también hay un cartel: «Perder toda esperanza….»
Bienvenida de nuevo al debate de lo racional y lo irracional, de los nuevos dogmas y relegiones contra la Ciencia, de la distopía programada por pretensiosas agendas.
Un cordial saludo.