Caín y Abel

Rusia y Ucrania
Por
— P U B L I C I D A D —

La terraza de mi bar favorito siempre se llena con una clientela pausada atendida eficazmente por los androides ANDREA y SAM, así como por PAAF, el mayordomo volador. Los androides aciertan con mi consumición y la de mi sobrino Evaristo, sin preguntar, gracias a su inteligencia artificial. Evaristo está indignado con Putin

—Ucrania es un país mártir y valiente. Putin es Caín y Ucrania, Abel.

—Tienes razón, Evaristo.

Putin está loco. Bastó ver su monólogo de una hora justificando su segunda invasión de Ucrania. Es muy peligroso.

—Como un maltratador de género, afirmo, de esos que matan a la pareja porque “era suya”. Quiere reconstruir el imperio soviético y controlar su vecindario.

—Llevaban en Ucrania casi 15.000 muertos, precisa Evaristo, en una guerra de años contra separatistas rusófilos apoyados por Putin. Los ucranianos estaban amenazados por Moscú desde que el ex-agente de la KGB llegó al Kremlin hace 23 años.

“Su pretexto eran esos dos territorios secesionistas”, explica SAM con su voz metálica mientras rellena nuestros vasos, “pero lo que le interesa es someter a toda Ucrania por las malas o como país títere”. 

—Es la guerra anunciada por Biden, señalo. Rusia no respeta en Europa la legalidad internacional.

—Borrel, Alto Representante de la UE para sus relaciones exteriores y de seguridad, precisa mi sobrino, ha dejado claro que China y Rusia son dos potencias autócratas, sin libertades democráticas, ambas con armamento nuclear, que intentan subvertir el orden internacional posterior a la Guerra Fría,

—Un armamento nuclear, añado, al que Ucrania renunció en 1994 lo que mereció una garantía rusa respecto de su integridad territorial y que el Kremlin viola de forma recurrente.

“Es más necesario que nunca”, afirma con optimismo ANDREA, al dejarnos unos cacahuetes, “restablecer medidas de confianza, control de armamentos y de desarme”.

—Ciertamente, le digo, pero será difícil establecer confianza alguna con Putin tras esta invasión de Ucrania.

Sam se anima mientras nos pasa unas croquetas: “Solo justifican esta invasión aquellos que, animados por su antiamericanismo, disculpan siempre cualquier actuación imperialista rusa, algo históricamente habitual desde Moscú, haya Zares, Presidentes comunistas o, simplemente, dictadores mentirosos como Putin”.

—Sánchez, Albares y Robles, afirma satisfecho Evaristo, han sabido mantener a España junto a sus socios europeos y aliados euroatlánticos sin hacer caso a quienes critican a Biden con cualquier pretexto (viejo, de derechas, malintencionado hacia Putin, olvidadizo de España) y que parecen añorar a Trump a pesar de considerarse progresistas. La OTAN no amenazaba a Rusia, pero puede protegernos.

“Si hablan ustedes de contradicciones, pueden referirse también al terremoto del PP con sus caínes y abeles”, interviene SAM, preocupado, mientras se para al lado nuestro.

—Reconstruir lo que les ha pasado, dice Evaristo, especulando con datos incompletos y otros tendenciosos, es, a la vez, necesario e inútil.

—En efecto, intervengo, porque sin perjuicio del desarrollo de los acontecimientos, la realidad es que Casado ha mostrado su incompetencia política lo que le aparta de pretender dirigir España.

—Una resistencia suya a marcharse hubiera sido destructiva para su partido y España, sentencia mi sobrino.

—No hace falta ser, añado, partidario del PP para darse cuenta de que su eventual hundimiento sería algo negativo para la estabilidad política general, favoreciendo, además, a Vox.

“Lo mismo se puede decir respecto de la importancia de un PSOE fuerte y socialdemócrata, apartado de su extrema izquierda”, subraya ANDREA al retirar platos usados. “Debieran representar ambos partidos una garantía para la aplicación de políticas de centroizquierda a centroderecha y cierta sensatez internacional, aunque no siempre lo han demostrado”.

—Para reforzar lo anterior, preciso, hubiera sido mejor que en 2016 Rajoy o Iglesias hubiesen permitido un gobierno del PSOE con Ciudadanos o que en 2019 estos dos partidos hubiesen aprovechado sus 180 escaños para formar gobierno sin permiso de otros, algo que no supieron gestionar sus líderes al preferir, el uno, opciones más radicales y, el otro, dejarse llevar por espejismos.

Se hace tarde y nos vamos mientras PAAF revolotea encima nuestro despidiéndonos y afirmando con la superioridad cultural que profesa por ser de fabricación francesa: “Sus políticos aún tienen mucho que aprender”.

Carlos Miranda
Carlos Alonso Miranda y Elío, V conde de Casa Miranda, es un diplomático español Licenciado en Derecho, que fue Embajador de España en el Reino Unido desde julio de 2004 hasta 2008 y Embajador Representante Permanente de España en el Consejo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) desde julio de 2008 hasta su cese en febrero del 2012.
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