Bienvenidos a la Ciencia

Juan Laguna
Por
— P U B L I C I D A D —

Una nueva y bienvenida revolución está empezando a llegar a los medios de comunicación, informativos, redes sociales, etc. Las noticias diarias cada vez se interesan más por temas científicos más o menos adulterados, pero es una actitud que, si es sincera, todavía hay esperanza para una Humanidad amortizada por las élites mundiales.

Entre la información que se nos ofrece a través de los medios, hay de todo. Voy a intentar centrarme en esta ocasión en tres casos:

1.- (prensa digital) “Estupefacción por el hallazgo de una nueva civilización que cambia para siempre la cronología de la Historia” (Sofía Narváez).

Este artículo hace referencia a una “civilización” que, según la fotografía que lo acompaña, podría remontarse al período Cámbrico Inferior (2.500/3.000 millones de años), por los fósiles de “Trilobites”, unos artrópodos en sedimentosrepresentados en la imagen. Es lógica la “estupefacción” del titular ya que las “civilizaciones” conocidas no van más allá de unos 6.000/5.000 años. ¿Qué ha ocurrido para que se haya colado un error de esta categoría? Pues que cada vez importa menos la calidad y veracidad de la información, con tal de que cause un impacto determinado.

2.- (prensa digital 20 mayo 2025: LM Neuqén) “Alertas por apagones y fallas en satélites: la tormenta solar extrema que impactará en la Tierra. Una llamarada, la más potente de 2025, ya está alterando sistemas de comunicación. El pasado 14 de mayo de 2025, el Sol liberó una de las tormentas más poderosas registradas en los últimos tiempos.” Aquí el autor del artículo se acerca a la información verdadera sobre la actividad solar y su influencia geomagnética en todo el sistema solar y, como es lógico, en la Tierra (tal como recogía de nuevo en el pasado artículo “El apagón”).

Ya el día 13 de mayor de 2025 “se detectó una llamarada solar del tipo X1.1 en la región 4086 de manchas solares (borde oeste solar) con un apagón de radio de fuerte magnitud (R3) que alcanzó su punto máximo a las 15,37 (UTC). Es el primer evento de clase X desde marzo de este año, muy inesperado ya que sólo había un 1% de probabilidad de actividad de esta clase. Es probable que a eyección de masa coronal no se dirija a la Tierra..” Los muchos expertos mediáticos ya hablaban del “comienzo del verano” y la gente se lo creyó.

El siguiente 14 de mayo de 2025 “otra llamarada X en la región de manchas solares 4087 había producido una llamarada solar de tipo X2.7 (intensidad R3) a las 08,19 (UTC), junto con un par de eventos de clase M. La llamarada fue eruptiva pero la masa coronal no estaba dirigida a la Tierra sino que irá haciéndolo en próximos días….” A este episodio se refiere el artículo citado que añade: “Según la NASA el fenómeno no sólo provocó interferencias en las comunicaciones de radio de Medio Oriente, sino que activó alertas internacionales por sus posibles efectos sobre satélites, sistemas de navegación, redes eléctricas… Las tormentas solares no son meras curiosidades astronómicas. Su interacción con el campo magnético de la Tierra puede provocar efectos concretos y peligrosos.”

Y es que la actividad solar está relacionada con los “ciclos del Sol” con una duración aproximada de 11 años. En el comienzo de cada ciclo la actividad es escasa, así como la existencia de las conocidas “manchas” (que ya descubrió Galileo) en regiones concretas, lo que se traduce en épocas más frías. En el máximo de actividad (como es el año 2025) se multiplican las manchas solares y su actividad geomagnética, con llamaradas y eyecciones en la superficie solar que provocarán -como es lógico- unas mayores temperaturas dependiendo de la orientación planetaria, lo que afecta a unas regiones u otras de la Tierra y a su clima. Tales ciclos solares así como cualquier actividad cósmica de radiaciones, se encontrarán con la protección que los “cinturones de Van Allen” en la magnetosfera brindan al planeta.

Desde hace miles de millones de años se repiten estos fenómenos y los seres vivos evolucionaron o desaparecieron en su transcurso (la Naturaleza está en procesos cambiantes permanentes). Así lo comprendió la racionalidad humana hasta la llegada de “frikis” que se sienten como dioses jugando con artefactos banales y muy peligrosos. Ese es el verdadero riesgo.

Como vemos, en todo ello no hay más que factores ajenos a las supuestas acciones antrópicas, sino al funcionamiento del Sol y el Cosmos, lo que deja en evidencia las teorías que vienen buscando una justificación falsa sobre “emergencias climáticas”, “calentamiento global”, “CO2”, etc. que, eso sí, sirven para rascar los bolsillos de los ciudadanos, impedir el progreso y la riqueza de las naciones y, por el contrario, enriquecer muchos bolsillos. Quien siga en la idea de que las leyes terrestres o los impuestos políticos van a cambiar el ritmo del sistema solar o cósmico, o bien son simples ignorantes (carne de cañón para la propaganda) o forman parte del negocio.

3.- (ABC Premium.Ciencia). “El fin del Universo llegará mucho antes de lo que creemos. Un nuevo estudio acorta drásticamente el tiempo que le queda al Universo antes de desvanecerse por completo.”

Volvemos a los desconocidos “grupos de expertos” que se atreven a establecer teorías más o menos firmes (lo normal es que no se atrevan a tanto) nada menos que sobre el Universo en su totalidad (si es que la tiene) y nuevamente las teorías del “final del mundo” se estampan negro sobre blanco fomentando en muchos casos perplejidad e incluso pánico social. Son cuestiones muy serias que hay que tocar con mayor rigor. Así: “Newton predijo en 1704 la fecha exacta del Apocalipsis” (Meteored). Entre sus escritos personales hay un cálculo tan inesperado como inquietante: el año 2060 sería la clave”. Una cifra más para confundir, asustar y someter al personal.

No se puede confundir “mundo” (en el caso de la Tierra), con Universo y nadie puede seriamente “pontificar” o afirmar con rotundidad nada en este sentido. Más aún cuando todavía nos quedamos “estupefactos” ante cualquier banal testimonio de “nuevas civilizaciones” (en todo caso “desconocidas”) como la del primer caso que hemos recogido. Todo es achacable a los calificativos con que la información mediática adorna cualquier titular: “horrible tormenta”, “asfixiante calor”, “extrema derecha”, etc.etc. manipulando interesadamente el miedo y la ignorancia de la gente que se doblegarán así ante cualquier imposición. En un sólo día hay por lo menos más de una docena de alarmas sobre cualquier caso que, por desgracia, no son desmentidas por quienes tienen la formación, el prestigio y la responsabilidad institucionales. Luego, cuando “viene el lobo” de verdad, se pondrán de perfil porque ellos no serán sacrificados.

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