Pedro Sánchez: Solo en casa

Pedro Sánchez: Solo en casa
José Joaquín Flechoso
Articulista de la actualidad política en diversos medios. Experto en networking sobre cuya actividad dirige jornadas entrevistando a personajes del mundo empresarial, administración, cine y moda.

El título original en inglés Home Alone que por una vez y sin que sirva de precedente, está bien traducido en España como Solo en Casa, si bien en América Latina se tituló Mi pobre angelito (tal vez más apropiada en este caso). Es una película que narra las peripecias de Kevin (Pedro) un niño que vive junto a su familia en Chicago y que planean viajar a Paris de vacaciones. La película comienza con una cena (léase Comité Federal) en la víspera (…previo a las elecciones) del viaje que se pensaba realizar para celebrar la Navidad en París (justo después del 20-D) pues la Navidad se celebra a lo grande que para eso es el día de los langostinos y el cava (champagne en casa de los que son anticatalanistas). Mientras la familia estaba enfocada en los preparativos del viaje y de la cena, sus movimientos son controlados por el delincuente Harry (dejémoslo en ese nombre para no liarla) quien había logrado entrar a la casa con un disfraz de policía… o de antiguo Ministro de Interior, que para el caso también vale. Durante la cena, el protagonista Kevin (Pedro) debe soportar las criticas de su hermano (Eduardo…) el maltrato de su tío (tía Susana) y un castigo de parte de su padre (Felipe) al causar un desastre en la cena con su comportamiento. Estas situaciones son motivos suficientes para que Kevin (Pedro) estalle deseando vivir solo (sin consejos) y se vaya a un rincón de la casa fuera del contacto con la familia (socialista). Su deseo finalmente se cumple a la mañana siguiente, cuando comienzan los preparativos para el viaje y Kevin es olvidado por error en su casa. Nada más lejos de mi intención, que hacer un paralelismo, pero los personajes descritos existen y las películas a veces son reflejo de la vida misma.

Pedro Sánchez es un hombre mucho más brillante y competente de lo que ha demostrado hasta ahora. Hizo la carrera de Ciencias Económicas y Empresariales en la Universidad Complutense de Madrid, posee un máster en Política Económica de la Unión Europea por la Universidad Libre de Bruselas, un Programa de Liderazgo para la Gestión Pública por el IESE y desde 2012 es Doctor en Economía y Empresa por la Universidad Camilo José Cela. Su carrera política la podíamos definir como: “siéntate en la puerta de tu casa y veras pasar el escaño de tu compañero”, como a continuación comprobaremos. Nunca tuvo protagonismo en el PSM-PSOE, pues cuando fue en la candidatura de Trinidad Jiménez (que años después oficiaría su boda) a la alcaldía de Madrid, le asignaron el puesto 23 y tal vez para consolarle, le dijeron que era el numero de Michael Jordan, al cual admiraba como jugador de baloncesto, aunque él no pasase del Estudiantes promesas. Entró dos años después como concejal, al producirse dos bajas en las listas. Fue concejal en Madrid hasta 2009, cuando otra vez por una vacante (Pedro Solves) ingresa como diputado y mira por donde, a Zapatero se le ocurre hacerle caso a Merkel y junto con Rajoy suman los votos del PP y PSOE para reformar el artículo 135 de la Constitución, lo cual obliga por disciplina de partido, que Pedro Sánchez votase a favor para que otros se lo echen en cara años después. Se presenta en las listas del 2011 con Rubalcaba al frente y otra vez por un puesto, queda fuera del Congreso, al que accede cuando el incombustible Alfredo abandona el escaño después de perder ante Rajoy. Queda demostrado que era carne de banquillo, antes de ser titular.

A Sánchez le mueven la silla desde todas partes y en todas direcciones, pero de momento, ha sabido nadar, pero no me parece que guardar la ropa. Algunos quieren despojarle de su cargo como primer secretario (así se denominaba en 1976 al máximo dirigente en el PSOE) y también de su condición de candidato a la investidura que hasta ahora no ha alcanzado. Ha sido un hombre del aparato con Trini Jiménez y Pepiño Blanco. Su decisión de destituir a Tomas Gómez como candidato a la presidencia de la CAM, fue un golpe de autoridad (en italiano quiere decir vendetta) y una profunda herida política que aun escuece en el ex alcalde de Parla, que siempre que puede agita a sus seguidores contra el jefe de Ferraz.

Su pacto con Ciudadanos fue un error a todas luces y las consecuencias las puede pagar con una desmotivación de voto socialista cogido por los pelos el 20-D, ante la irrupción de una opción netamente de izquierdas, una vez contrastado el sesgo a la derecha al pactar con Rivera, antes de haber mantenido negociaciones con los que más fácilmente le hubieran prestado su apoyo. Pedro tenía muy marcado su destino por aquel Comité Federal del Día de los Santos Inocentes (28 de diciembre) donde tal vez a modo de inocentada, la Cadena Ser filtró las intervenciones de la presidenta andaluza, Susana Díaz, y otros dirigentes, como el extremeño Guillermo Fernández Vara y el castellano-manchego Emiliano García-Page, que advirtieran a Sánchez de que no era posible negociar con Podemos por su postura sobre la consulta en Cataluña. A todo esto, el sanedrín socialista de la vieja guardia, marcaba muy de cerca sus decisiones, escuchándose testimonios más propios de ideologías conservadoras que de lo se espera de un verdadero hombre de izquierdas.

Pedro Sánchez llega debilitado al 26-J, si bien juega a su favor que es un hombre de gran agilidad mental, práctico y seguro de sí mismo, como refleja su firma caligráfica. Se muestra orgulloso de ser quien es y por supuesto de llamarse Sánchez, algo que en la reciente tradición socialista, parece que se exige al cabeza de cartel, tener apellido de los poblaban la vieja guía telefónica, pues repasando la lista encontramos a González (Felipe), Rodríguez (Zapatero), Pérez (Rubalcaba) y ahora Sánchez (Pedro). Rompió esta tendencia Joaquín Almunia, pero ya se le veía cara de comisario europeo, más que de candidato a presidente.

Su golpe más efectista y autoritario, fue aplazar el 39 Congreso del PSOE, con el fin de evitar la doble confrontación en su calidad de secretario general y candidato a la presidencia, cuando los buitres empezaban a levantar el vuelo, viendo que no era posible alcanzar la investidura, después de cosechar los peores resultados de la historia socialista. No le favorece su escasa sensibilidad con Eduardo Madina, al no adelantarlo a un puesto seguro de obtener escaño, lo cual hubiera sido un gesto de valentía que le hubiera evitado críticas internas. La ausencia de las listas de Carme Chacón “por motivos políticos” es un varapalo a su credibilidad, sobre todo cuando la cuestión catalana es uno de los puntos más graves con los que se enfrenta la nación.

He escrito mucho sobre los asesores de imagen de Sánchez en la pasada campaña y sobre todo su papel en los cuatro meses de pactos interruptus donde no han dado una. Me gusta y me llega más el discurso sereno de Pedro Sánchez, que aquel exaltado e histriónico que tanto ha exhibido. Quisiera equivocarme, pero creo que después de la que se avecina el próximo 26-J, veremos caer al actual líder al frente del PSOE, pare verlo emerger dentro de unos años, como un líder sólido y curtido en derrota. Nada mejor que la derrota, para saborear mejor el triunfo.

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