Apuesta por la buena harmonía entre Euskadi, Navarra y La Rioja

Serralaitz
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— P U B L I C I D A D —

Lo de Navarra con su nuevo gobierno podría ser un episodio más de ese giro a la izquierda que se ha producido en ayuntamientos como los de Madrid, Barcelona, Valencia, Coruña, o en comunidades autónomas como Valencia. Naturalmente, con las variantes que introduce en este caso el factor «abertzale» y con los residuos del componente de violencia que parece que algunos no tienen demasiado interés en superar.

Despojados del Gobierno UPN y PP, entran a integrarlo las fuerzas de signo abertzale e izquierdista, en un mosaico variopinto en el que Geroa Bai se queda con la presidencia y no pocas consejerías, y el resto se reparten entre Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra.

Esta vez el PSN sale perdiendo, y, lo que es más grave, en contra del acuerdo PNV-PSE vigente en Euskadi. Aquí el PSE se queda fuera del gobierno mientras su aliado, el PNV, entra en el gobierno dentro de las siglas de Geroa Bai. Un gesto que define la voluntad de pasar página al poder de los partidos constitucionalistas que monopolizaron el poder hasta ahora.

Y téngase en cuenta que lo que en la jerga oficial se llama constitucionalista, por estos parajes recibe el calificativo de «españolista». Que es lo que Uxué Barkos se ha empeñado en esquivar a toda costa…

Los socialistas navarros han intentado nadar y guardar la ropa: se abstendrán en el voto de investidura de Uxue Barkos, para no desairar del todo a sus socios del PNV, pero además subrayarán sus reservas frente a la irrupción de las nuevas fuerzas, señalando su voluntad de dialogar desde una postura vigilante y sin cheques en blanco. Cheques en blanco que quizá han regalado al PNV en Euskadi. Mientras tanto, UPN no dejará de lamentar el error incomprensible de su ex socio en el gobierno, el PSN, al no votar en contra del nuevo gobierno.

Naturalmente, hay un fuerte componente «abertzale» en el nuevo gobierno y el nuevo poder que ha ganado las elecciones en Navarra. Hay una insistencia por parte de Bildu en cerrar de una vez el capítulo de la violencia, siempre de acuerdo con sus coordenadas propias: liberación de los presos vascos, etcétera, etcétera.

Pero tampoco falta en ese gobierno de Uxue Barkos el componente social que aportan Podemos y la izquierda, y que de alguna manera cabe esperar que apoyarán tanto Bildu como Geroa Bai…

Ujué Barcos, en euskera Uxué Barkos, ha reafirmado su voluntad de «regularizar» las relaciones de la Comunidad Foral de Navarra con Euskadi, e incluso ha prometido trabajar por una relación especial entre Euskadi, Navarra y Aquitania. Pero hay un pero que oponer a la Señora Uxue Barkos:

“Quizá los riojanos estén un poco extrañados de que se acuerde usted de Aquitania y se olvide de La Rioja, esa comunidad vecina y hasta hermana tan unida por lazos históricos, culturales y económicos y de convivencia. Olvida usted que Nájera fue capital del Reino de Navarra, que el euskera se habló en La Rioja hasta el siglo XVII, que la Denominación de Origen Rioja da un mismo nombre a vinos de Euskadi, Navarra y Rioja.  Hace unos años, alguien escribió en el diario Egin que La Rioja debería ser considerada como uno de los componentes de Euskal Herria que señala el clásico adagio «zazpiak bat”, traducido al castellano «siete hacen uno».

En otros tiempos, más concretamente por los años 1930, Euskadi y Navarra mantenían estrechas relaciones institucionales con La Rioja. Hoy, desde La Rioja, el PP en el gobierno tampoco hace gran cosa por acercar posturas con sus vecinos del norte.

Pero las cosas están así, desde 1975. Mientras algunos intelectuales vascos y navarros llaman a superar la raya del Ebro e integrar a La Rioja con sus vecinos del Norte, y proclaman que los ríos no separan a los pueblos, sino más bien las cordilleras, el nacionalismo «abertzale» se empeña en dejar de lado los viejos lazos históricos y prefiere unirse con Aquitania antes que rebasar el Ebro.

Hay algo de postizo y forzado en esta obsesión por cambiar nuestras constantes históricas, por penetrar en una Europa corrompida y neoliberal, y por marcar distancias con la Europa mediterránea y el Estado español…

Permítame, pues, señora Presidenta, desearle para su mandato un fuerte sentido de Estado y una apuesta por la buena harmonía entre Euskadi, Navarra y La Rioja.

Serralaitz
Serralaitz, el seudónimo usado por el autor en atención a su lugar de nacimiento, es un localismo que corresponde al nombre dado en la zona a una sierra riojana: la Sierra de la Hez, un conjunto de montañas en el corazón de La Rioja, entre las comarcas de Rioja Baja y Alto Cidacos-Alhama y Cameros y a una altura superior a los mil metros. Desde esa altura, cuando no hay niebla, las cosas se aprecian de una forma muy especial.
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