Adolfo Suárez, segunda edición

Adolfo Suárez, segunda edición
Serralaitz
Serralaitz, el seudónimo usado por el autor en atención a su lugar de nacimiento, es un localismo que corresponde al nombre dado en la zona a una sierra riojana: la Sierra de la Hez, un conjunto de montañas en el corazón de La Rioja, entre las comarcas de Rioja Baja y Alto Cidacos-Alhama y Cameros y a una altura superior a los mil metros. Desde esa altura, cuando no hay niebla, las cosas se aprecian de una forma muy especial.

Padre e hijo, Suárez los dos, el primero en los años 70 inaugurando la Transición, legalizando el Partido Comunista de España, consolidando la reconciliación mano a mano con Fraga y Santiago Carrillo en aquella sagrada Noche de pascua de Resurrección.

Y su segunda edición en pleno 2020, volviendo la espalda al Oscar Matute, portavoz de Bildu en el Congreso, cuando hacía uso de su turno de palabra en la sesión de investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Secundado por la bancada de Vox que había abandonado el Salón del Congreso en un gesto de rechazo con Bildu. 

A uno se le antoja que hemos vuelto a donde estábamos antes de la Transición democrática, que Adolfo Suarez, el de los años 1970, no ha existido, que la Transición ha sido borrada de la historia de España.

No han ganado unos ni han perdido otros, es decir, eso no es lo peor que ha ocurrido, lo peor es que ha perdido España.

O quizá seguimos empujando hacia adelante aquella Transición CONTRA VIENTO Y MAREA. Lo mejor es que hemos reconocido lo que intentábamos ocultar, que en una Europa donde sigue siendo mayoritaria la derecha, y prevalece el Brexit, y Francia está que arde con las pensiones, y los antiguos países socialistas de Europa del Este se han escorado a una derecha muy muy nacionalista, y desde Suecia y Alemania hasta Grecia los partidos de derecha radical gozan de buena salud y la ex Unión Soviética corteja y coquetea con los alardes de extrema derecha de Trump, el presidente de EEUU, esta vieja Europa sigue la misma o parecida. trayectoria.

Nuestro país necesita tomar nota del momento en que vivimos de fronteras adentro y en el ámbito internacional. De los bloques neoliberales de Occidente, islámico del Norte de África y

Oriente próximo, o del que sigue bajo el poderío de la China de Xi Ping, y proveerse de una voz propia y una línea política propia y contribuir a la convivencia en paz del planeta, a la lucha contra el cambio climático, al acercamiento y equiparación del Tercer Mundo y el primero, a superar las barreras del Mar Mediterráneo y la de Río Grande entre América del Sur y del Norte.

Es hora de olvidar quién de los dos, la derecha y la izquierda, tienen la culpa del espectáculo de las Cortes de estos días, es hora de respetar democrática y cortésmente el resultado del ejercicio democrático que hemos vivido Porque en democracia no gana el que tiene razón, sino el que obtiene más votos. Es hora de respetar las reglas de juego.

Ojalá seamos capaces de estar a la altura de estas circunstancias.

2 Comentarios

  1. El Presidente Adolfo Suarez murió, agotado, entregado al servicio de su Patria. Gran parte de su trabajo, en la Transición, se está destruyendo durante este último año, por culpa del PSOE (Partido Separatista Obsoleto Español).
    España necesita un líder que trabaje para el bien de la Patria.
    ¿Dónde está?

  2. Amigos de “Serralaitz”: lo ocurrido en la Transición fue una situación singular; nada más y nada menos que un cambio de régimen político preparado, tutelado y pilotado (en lo que le dejaron) por Adolfo Suárez desde el régimen anterior. Su objetivo de reconciliación entre los españoles fue el objetivo del “atado y bien atado”. Y todos lo suscribimos con ilusión olvidando “memorias históricas” que a todos dolían y asumiendo la soberanía popular (la responsabilidad) del Estado. Pero muchos lo entendieron de otra forma. El PSOE de Suresnes (1974) con Felipe y Guerra a la cabeza, suscribieron “el derecho a la autodeterminación de los pueblos de España”. Luego más tarde (como ha pasado con Sánchez) fue lo de “OTAN, de entrada NO” cambiado por el “OTAN, SI”. Simplemente lo que llaman “socialismo” tiene más de pragmatismo que de ideología y por eso ha sido preciso inventar “cuentos” (como la “lucha contra el cambio climático” y otras lindezas) que vuelvan al hacha que desune (León Felipe) o, dicho de otra forma a la fragmentación social con cualquier pretexto.
    En eso estamos y haríamos mal en seguir los “mantras” y nuevos mitos que desde lo que se llama “izquierda” (aunque no sepan lo que significa), pretenden adoctrinarnos… ¡a nuestros años!
    Un saludo.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.