Cuando se rechaza la Ley que ha hecho posible tu nombramiento, solo existen dos caminos: o se cambia la Ley o se cambia el nombramiento.
—Me inclino por el primero.
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de éstas y de nuestra política de cookies. ACEPTAR