
De mi madre heredé los buenos principios, pero afortunadamente estaba ahí mi padre para contrarrestar y fue de quien heredé los buenos finales. ¡Gracias papá!
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de éstas y de nuestra política de cookies. ACEPTAR