Podemos poda (I)

José Luis Heras Celemín
José Luis Heras Celemín es autor del libro “El Caso Bankia y algo más… o menos” y Director de Comunicación de la Fundación Emprendedores.

Hasta ahora, el nombre de Podemos, elegido por la formación morada que disputa al PSOE la hegemonía de la izquierda, se refería a la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo poder; y con él se buscaba empatía para “entre todos poder hacer”. Sin embargo, “podemos” también es la primera persona del plural del presente de subjuntivo de “podar” y del imperativo del mismo verbo, un verbo, podar, que expresa la actividad de quitar ramas superfluas de árboles y vides, y, por extensión, la supresión de lo superfluo.

Por eso, recordando las características de los modos verbales (indicativo, subjuntivo e imperativo) en relación con “podemos”, conviene precisar: Que el indicativo expresa la acción real de “poder hacer todos”. Que el subjuntivo enuncia la acción hipotética de “podar”, o quitar lo que es superfluo. Y que el imperativo lleva implícito mandato, advertencia o amenaza.

A la vista de esto y de la realidad de Podemos hoy, es evidente que “podemos” ya no representa la acción de “poder hacer todos” y que nos hallamos ante la eventualidad de hacer (del subjuntivo) de unos pocos, o frente al mandato, advertencia o amenaza (imperativa) de “podar”.

Como hay podas varias, de “copa”, “aclareo”, “invierno”…, detengámonos en precisar la que hoy aparece como poda de Podemos: Un desmoche de la rama principal del árbol (El PSOE) para dar forma adecuada al árbol (La Izquierda nacional), que, con aclareo de ramas (supresión del socialismo histórico), permita la ramificación (de la Coalición Podemos). Y todo ello hecho aprovechando la inconsistencia de la parte inútil del árbol que se pretende cercenar (La Secretaría General del PSOE)

Desde esta óptica es como cabe entender los movimientos que se observan estos días en la izquierda nacional que se aglutina en torno a Podemos. Su expresión más categórica tuvo lugar con la puesta en escena de lo que a la postre resultaría el desplante fanfarrón de Pablo Iglesias en la Sala de Prensa del Congreso, una representación que no fue improvisada.

Es obvio que “la poda” ha sido preparada con detalle y todo hace suponer que detrás del intento de desmoche socialista se encuentra la mente privilegiada del llamado “cerebro de Podemos”. Éste, parapetado tras el líder, dicen que con semblante aniñado, es el que se habría encargado de diseñar una operación con un solo fin: Abatir al amigo-enemigo socialista para conseguir que el PSOE naciera y terminara por la acción de dos hombres de nombre semejante: el ferrolano Pablo Iglesias Posse, que lo creó; y el madrileño Pablo Manuel Iglesias Turrión, obstinado en mutilarlo.

Para no extendernos demasiado en esta Fase (I), sólo enunciaremos los aspectos de la operación: Estudio de la realidad política y actores (PSOE, PP, C’s…). Análisis de socios y aspirantes a serlo (Coaligados, IU, ERC,…). Tiempos para la puesta en escena (En reunión Mesa del Congreso. Visitas al Rey de líderes políticos con vistas a formar gobierno). Escenarios. Acompañantes, asociados, personajes secundarios, figuras y figurantes. Vestuarios. Y el uso en beneficio propio de un personaje apto para ser usado en el “patxilopezeo”: la forma de actuar, “patxilopezear”, del antiguo lehendakari socialista convertido en Presidente del Congreso de los Diputados: El Excmo. Sr. Patxi López.

Con la operación diseñada, empezó su desarrollo con tres acciones perceptibles:

1.- Varias Ruedas de Prensa en la sala A2-0.1 del Congreso: El día 19, Podemos. El día 20, Alberto Garzón y En Marea (Podemos-en Marea-Anova-Eu). El 21, Joan Baldoví, de Compromís-Podemos-És el Moment.; y Francesc Xavier Domènech de En Comú-Podem.

2.- La comparecencia de Podemos tras la reunión de la Mesa del Congreso del día 19.

3.- Y la declaración de Pablo Iglesias, el día 22, tras la visita al Rey.

Todas ellas, aunadas en una estrategia habilidosa, contribuyeron primero a crear ambiente, después a disponer ayudas y evitar inconvenientes, y por último a señalar las ramas a suprimir o a revitalizar.

En su momento entraremos en los detalles y trataremos de desvelar los pormenores del Plan, todo un encaje primoroso – en espacio y tiempo -, de bolillos políticos admirables. Hoy sólo nos detendremos en los hechos 2 y 3, que destacan sobre el resto:

2.- Comparecencia de Podemos tras la reunión de la Mesa del Congreso

Empezada la reunión de La Mesa en la Sala de Ministros del Congreso de los Diputados a las once de la mañana, los representantes de la prensa esperaban en el salón contiguo, el que llaman de Escritorio. A la espera de comparecencias (pantallazos en el argot) los periodistas comentaban: La relación de fuerzas en La Mesa (PP-3, PSOE-2, C’s-2 y Podemos-2). Los intentos de formación de grupo Parlamentario entre ERC, IU y EH-Bildu. La petición de grupo propio de Compromís. Y el conformismo de Podemos para quedarse sin los cuatro grupos a los que aspiraba.

A algo más de las 12, salieron los miembros del PP guiados por Celia Villalobos. Ésta, sin pararse, resumió lo acordado: Para cumplir el Reglamento, no se han aceptado las peticiones. Todo se decidirá la semana próxima.

Con eso sabido, tomó el micrófono Marcelo Expósito, Secretario Cuarto de la Mesa y miembro de En Comú-Podem. Celia Villalobos ya había informado, pero el catalán aprovechó el momento para exponer su condición de catalán y hablar de lo que interesaba a su grupo: El resultado electoral en Cataluña. Aspiraciones independentistas. Y su presencia representando a Podemos.

Con la aparición, cediendo Podemos protagonismo a su coaligado catalán, quedaba patente parte del diseño. También la estrategia de una operación en que las fuerzas de izquierda (PSOE y Ciudadanos) con 4 efectivos en La Mesa están en minoría frente a los 5 representantes de la derecha (PP y C’s).

Después aparecería el Presidente del Congreso, Patxi López, para repetir lo dicho por Celia Villalobos; y para exhibir una forma de actuar adecuada para la situación, el “patxilopezeo”: una mezcla de aguante y temple de tensiones presidiendo una Mesa que no domina.

Terminaron los “pantallazos” con José Ignacio Prendes, Secretario segundo de La Mesa, de C’s, que, en el rol previsto por Podemos, repitió lo conocido y advirtió fraudes de ley en los intentos de crear Grupo Parlamentario en desacuerdo con el Reglamento.

Declaración de Iglesias del día 22

La Rueda de Prensa anunciada para las 12 de la mañana se hizo esperar. Ya todo el mundo había oído sus declaraciones tras la entrevista con el rey en la Zarzuela, hablando de ciervos y justificando las “cargas de profundidad” dialécticas que había esbozado con un respeto institucional al Jefe del Estado aparentemente irreprochable.

La elección del momento era oportunísima, con Pedro Sánchez ante el Rey y enterándose por éste “del favor que le presentaba el destino” (y Podemos) para convertirse en Presidente del Gobierno, las declaraciones de Iglesias y su desplante fanfarrón le convertían en protagonista principal.

A su lado, escoltándole, sus allegados políticos hacían sus papeles (y papelones) mientras comenzaba el hasta ahora “solo más notable de la legislatura” con: Diseño de un gobierno ajeno. Oferta de pacto-traición a un aspirante a coaligado. Exigencia de cargos, sillones y programas. Reducción de un líder reducido a la nada del ridículo. Menosprecio a la entidad del adversario. Celada aprovechando la realidad y las estructuras del Estado…

Y la expresión de una opción contradictoria políticamente compleja, y, por maquiavélica, tan intelectualmente hermosa que obliga a todos a considerar una extravagancia que se atribuye al irrepetible Pio Cabanillas: La urgencia de esperar.

Y es que la “Poda de Podemos”, de cara a la formación de un Gobierno o con vistas a una repetición electoral, es una operación realmente admirable.

Con ella en marcha y si no se trunca, se clareará el árbol de la izquierda política nacional. Y más. Mucho más…

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