Trump, Rajoy, Urkullu

Que si los bomberos de Bilbao se hacen el remolón a la hora de embarcar armamentos para el Oriente Medio en llamas, que si un colectivo de mujeres protege a los refugiados que intentan colarse en el Ferry con destino a Londres, que si los envíos de armas se están trasladando al puerto de Santander, donde no hay tantos problemas… Que si la opinión pública de Euskadi se muestra muy crítica con el comercio internacional de armas y la participación de industrias del País Vasco en dicho comercio y en la fabricación de armas…

Mientras tanto Trump reclama más colaboración de España en los gastos y equipamiento de la OTAN, Cospedal anuncia la inversión de 10.000 millones de euros en armamento del Ejército español.

¿Y Urkullu? En tiempos pasados, el lehendakari José Antonio Aguirre y su gobierno con el PNV, PSOE y anarquistas se posicionaron al lado de la Segunda República contra la sublevación militar de Franco y Mola en 1936. Hoy, PNV cuenta con el apoyo del PSOE vasco tanto en el Gobierno de Vitoria como en Diputaciones y Ayuntamientos, y a escala estatal el mismo partido nacionalista respalda los presupuestos del PP en Madrid, e intenta hacer de mediador entre los proyectos unilaterales y soberanistas-independentistas de Cataluña y el artículo 155 que impone Madrid a Cataluña. O sea, un juego a dos bandas, una vela a San Miguel y otra a Satanás…

Y lo mismo con el tema de la violencia y la salida de los presos vascos acusados de terrorismo, y el fin de ETA. Tema en el que Vitoria se siente más cerca de las reivindicaciones de los presos, mientras que Madrid, sea por la rentabilidad en votos que le supone su intransigencia y por la apuesta cerrada por la unidad de España.

Y qué decir del conflicto enconado de estos días con el 0,25% de las pensiones, o del 8-M multitudinario, y del protagonismo que monopolizan a escala nacional e internacional las manifestaciones ininterrumpidas frente al Ayuntamiento de Bilbao, bajo la mirada benevolente de la Ertzaintza?

El conjunto de fenómenos aquí recogidos apuntan a una cierta discrepancia entre los deseos de una parte nada despreciable de la ciudadanía vasca y su gobierno, que en sentido contrario complica la relación amistosa del gobierno vasco con el gobierno del Estado.

Uno no sabe si interpretar este juego de equilibrios, este balanceo del columpio de la Comunidad Autónoma Vasca entre un esfuerzo por encontrar salidas airosas hacia los problemas que aquejan a la política española y vasca, de jugar un papel de hombre bueno, o de nadar y guardar la ropa, de sacar el máximo beneficio para Euskadi a costa del perjuicio para los demás.

Porque en definitiva, la resultante del total de estos fenómenos conduce a una larga y casi ininterrumpida permanencia del PNV en el poder dentro de Euskadi y del PP en España, con la anuencia más o menos confesada de los partidos considerados como “de centro”, PSOE y Ciudadanos.

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Acerca de Serralaitz

Serralaitz, el seudónimo usado por el autor en atención a su lugar de nacimiento, es un localismo que corresponde al nombre dado en la zona a una sierra riojana: la Sierra de la Hez, un conjunto de montañas en el corazón de La Rioja, entre las comarcas de Rioja Baja y Alto Cidacos-Alhama y Cameros y a una altura superior a los mil metros. Desde esa altura, cuando no hay niebla, las cosas se aprecian de una forma muy especial.
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