“Trump es un empresario, que no hará daño a los empresarios americanos ni a los de los países amigos”

La embajadora de Polonia en España califica de “guerra” el conflicto Rusia-Ucrania, pide inversiones españolas en turismo y otros sectores para complementar los 83.000 millones de euros de los fondos otorgados por la UE a Varsovia.

Marzenna Adamczyk acaba de presentar sus cartas credenciales. Dice que gozó lo suyo por haber llegado al Palacio Real, conforme al protocolo, en carroza, y alabó la destreza del rey Felipe VI para tranquilizar los nervios de los que acuden a entrevistarse con él por vez primera representando los intereses de sus países.

El Rey le reconoció a la embajadora de Polonia que “no hay nada que explicarle”, no en vano es investigadora y profesora de Historia de España. Ya pasó por Madrid como consejera de Cultura, además de en otros países de América Latina, especialmente en Cuba.

Ya en su nuevo cargo comparecía ante empresarios y periodistas en un desayuno organizado por Executive Forum y el digital Vozpopuli, y patrocinado por Ferrovial, la primera gran empresa española que se estableció en Polonia.

Adamczyk, que habla un español pluscuamperfecto, en el que no escatima un torrente de expresiones populares y castizas, señaló al “entusiasmo y la ilusión de los ciudadanos polacos” como los verdaderos artífices de la dificilísima transición de un régimen comunista a una democracia capitalista a partir de 1989. “Si no se cuenta con ese apoyo popular es absolutamente imposible aceptar de la noche a la mañana que dos millones de personas pierdan su trabajo y acepten una reforma monetaria doblada de una inflación que llegó nada menos que al 600%”.

Para la embajadora, aquella prueba durísima convirtió a Polonia en un país pionero en las reformas acometidas en el Este de Europa, conformando un sistema bancario sólido e innovador. Como metáfora de aquella transición explicó que Moisés hizo vagar por el desierto durante 40 años al pueblo judío, “es decir para dar tiempo a que se murieran todos los que pudieran sentir alguna nostalgia por haber abandonado Egipto y no pensar solamente en la Tierra Prometida”. Señalaba así que hacen falta al menos dos generaciones para que desaparezcan los que prefieren mirar atrás.

El país ha emprendido un Plan de Desarrollo Responsable, decidido a que la Unión Europea le reconozca un papel decisivo en el conjunto de la misma. A ese plan se va a destinar el 25% del PIB, con ánimo de reindustrializarlo atendiendo a los sectores más innovadores; internacionalizando a sus empresas, y fijando como prioridad un desarrollo social y regional sostenible.

“Hay muchas infraestructuras que construir y mucho que realizar en comunicaciones, transportes y turismo para aprovechar los ases en la manga que tenemos: los cuantiosos fondos europeos (83.000 millones de euros), unos trabajadores locales muy preparados y de costes salariales bajos en comparación con los del oeste de la UE”, manifestó la embajadora para reclamar más presencia española en todos esos sectores, especialmente en el turístico.

Llamó poderosamente la atención que hiciera hincapié en el futuro que, a su juicio, tendría el desarrollo regional teniendo en cuenta la enorme diversidad que presentan las regiones polacas, y la cooperación con las correspondientes regiones españolas. A este respecto hizo una velada crítica a las misiones que realizan los gobiernos de las comunidades autónomas españolas, advirtiendo que “hay que preparar muy bien los viajes, tener muy claros y estudiados los objetivos que se persiguen y buscar un asesoramiento administrativo polaco competente”. Una manera sutil de censurar la presunta escasa preparación de muchos de los viajes realizados hasta la fecha.

La representante polaca no eludió los temas más globales y candentes, empezando por las actitudes del presidente norteamericano: “Donald Trump es un empresario –dijo-, que no hará daño a los empresarios americanos ni a los de los países socios y amigos. De momento pronuncia palabras [muy estridentes], pero son solo eso, palabras que se las puede llevar el viento”.

La misma actitud manifestó respecto del Brexit: “Ya se han entablado negociaciones para proteger a la enorme inmigración polaca en el Reino Unido, que aporta mucho más al Reino Unido de lo que le cuesta a éste. Habrá mucho tiempo para negociar esa salida de la UE, porque el proceso durará, durará, durará mucho tiempo…”

Y, en fin, sobre el conflicto Rusia-Ucrania se dejó de eufemismos, para calificar de “guerra” lo que sucede entre Moscú y Kiev, y reafirmar que Varsovia está del lado de Ucrania. “La solución a un problema tan complejo será igualmente compleja”, dijo, para explicar después que los empresarios siempre van por delante. Puso para ello el ejemplo de las sanciones de Rusia a las exportaciones de la UE en represalia por las impuestas a su vez por Bruselas. “Resulta –reveló Marzena Adamczyk con toda ironía- que, a los pocos días de implantarse aparecieron en el mercado negro de Rusia productos como el salmón o las aceitunas ‘bielorrusas’, cosa lógica atendiendo a la inmensa costa y los olivares de Bielorrusia”.

Acerca de Pedro González

Periodista, experto en Política Internacional. Fue director de Redacción de Euronews y fundador del Canal 24 Horas de TVE.
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