Susana Díaz, la reina de Ifema

Si por algo se caracteriza la polivalente institución ferial de Madrid (Ifema) es por servir como cementerio de elefantes al PP donde encuentran acomodo desde Álvarez del Manzano hasta ex consejeros de la Comunidad de Madrid con retribuciones que multiplican por mucho el salario mínimo interprofesional. Algo cambió en Ifema al ganar la alcaldía de Madrid Manuela Carmena y el Ayuntamiento de Madrid como socio de dicha institución, puso orden a esa interminable lista de enchufados genoveses que una vez cesados, pedían ir a Ifema como quien pide ir al cumpleaños del amiguito rico de la clase, porque en su fiesta dan mediasnoches y sándwiches de Mallorca, en lugar de tanto gusanito y patatas de la churrería del barrio como en el resto de las celebraciones.

Pero Ifema es a su vez un espacio de multiactividad donde igual se realiza una feria de maquinaria, la Fashion Week, ARCO o la de Anticuarios, muy apropiada esta ultima para habilitar un stand dedicado a políticos tales como Miquel Roca, Felipe González o José María Aznar. Pero lo que nunca se ha visto es acoger un gran mitin político como pretende hacer la baronesa de Andalucía el próximo día 26 de marzo como acto de presentación de su candidatura a la secretaria general del PSOE.

Puestos a pensar, el mencionado recinto alberga cada año el evento más importante del turismo en Europa (FITUR) en donde además de los diferentes países expositores que vienen a Madrid a hacer divulgación y promoción de su oferta turística, también acuden las comunidades autónomas españolas por el mismo motivo. La lideresa en un alarde de creatividad política, ha planificado su Fitur particular invitando a dicho acto a barones socialistas tan destacados como son los presidentes de Aragón, Castilla La Mancha, Extremadura o Asturias el cual curiosamente preside la gestora, para que nada escape a su control. También le hace el coro el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcalde de Vigo el inefable Abel Caballero, un hombre víctima del síndrome de Guttemberg, que es aquel que afecta a los que necesitan imperiosamente estar en las portadas de los periódicos. Este síndrome bautizado así en honor al inventor de la imprenta, también se manifiesta en otros políticos de medio pelo que necesitan notoriedad y están dispuestos a decir lo que les salga del Twitter, con tal de alcanzar su minuto de gloria, cual concursante de Gran Hermano, pero sin musculitos de gimnasio low cost.

Pero viendo los movimientos de la baronesa, no sé porque extraña circunstancia me ha venido a la cabeza la comparación con otras dos mujeres que forman algo así como las Tres Marías, y me explico. Esta trilogía la veo representada en aquellas mujeres que son o aspiran a ser secretarias generales en sus respectivas y antagónicas formaciones políticas. María Dolores de Cospedal (Lola la Finiquito) Irene Montero secretaria general consorte de Podemos por mor de su relación sentimental con Pablo Iglesias y ahora la aspirante Susana Díaz, que al igual que la Cospedal, quiere ser como la Santísima Trinidad de la Política uno y trino, a saber: Presidenta de Andalucía (la otra lo fue de Castilla La Mancha y ahora ministra de Defensa) Secretaria General del PSOE de Andalucía ( la otra lo es de Castilla La Mancha) y finalmente secretaria general de su partido, algo que Lola la Finiquito ya lo tiene gracias al líder todopoderoso del PP y la andaluza aspira a serlo, por los votos de los militantes, aunque esto a día de hoy, está por ver.

Susana ha planteado su puesta en escena cual show televisivo rancio producido por José Luis Moreno, con líderes del pasado y del presente, pero no del futuro del PSOE, para suerte de los militantes y votantes del histórico partido, pues ya han quedado retratados todos ellos después de la defensa a ultranza de la abstención pro Mariano. Las urnas de las diferentes agrupaciones decidirán si quieren al frente del partido a quien propició desde la sombra el mayor y vergonzoso golpe de estado que jamás se había producido en un partido político como lo fue el cometido contra Pedro Sánchez los días anteriores a su dimisión aquel triste 1 de octubre, donde todo el Comité Federal dio un espectáculo bochornoso del que aún no se ha recuperado el centenario partido.

La lideresa dijo hace unas semanas ante partidarios suyos: “Tengo fuerza, tengo ilusión, tengo ganas, estoy animada y me encanta ganar”. Desde la gestora, su cortijo particular para presentarse a las primarias, el portavoz responsable de comunicación y organización del PSOE-Adalucia Mario Jiménez, el vigilante puesto por Susana para asegurar que en la gestora no se producen movimientos extraños, aseguraba recientemente que no había ningún problema en compatibilizar ambos cargos, como el de presidenta autonómica y el de secretaria general del PSOE, y para demostrar su capacidad de liderazgo y humildad, añadió Mario que también estaba dispuesta a asumir el cargo de presidenta de la comunidad de vecinos, del colectivo Andaluzas Por Que Yo lo Valgo patrocinadas por LÒreal, el de las Madres de la Plaza de Mayo argentinas en versión andaluza con vestido de flamenca en lugar del pañuelito en la cabeza, de la Hermandad de Santa Susana del Voto Perdido de la que es Cofrade Mayor y finalmente de la presidencia de la Peña Bética Manque Pierda, de la que posiblemente la hagan hija predilecta después de las primarias. Mientras, el candidato Patxí López ya ha advertido en más de una ocasión, que el líder del partido no puede serlo a media jornada, máxime en las circunstancias actuales que atraviesa el PSOE, lo cual es una verdad incuestionable.

A ella le gusta ganar según dice, y parece que a Pedro Sánchez o Patxi López, no…. Ella imparte los títulos de vencedor y vencido como le viene en gana y no se corta un pelo al dar y quitar carnets de socialista responsable según le bailen el agua o no, pero sus pasadas maniobras cargadas de una deslealtad desmedida para desbancar de la secretaria general a Pedro Sánchez, la inhabilitan como la persona de cohesión que necesita el partido socialista en estos momentos para restablecer la unidad en torno a un líder sólido e incuestionable.

Es evidente que el que gane las próximas primarias debe liderar la oposición al Partido Popular y especialmente confrontar de manera directa con Mariano Rajoy, y para ello es imprescindible estar presente en el Congreso ocupando su escaño como diputado, algo que no pueden ser ni Susana, ni Pedro Sánchez. No se puede continuar con un portavoz interpuesto que actué por delegación del jefe de filas, no es ni serio, ni mucho menos eficaz si de verdad se quiere derrotar al PP. Los debates y la confianza del electorado, se ganan con el cara a cara entre líderes y no a través de declaraciones a los medios de comunicación.

Acerca de José Joaquín Flechoso

Articulista de la actualidad política en diversos medios. Experto en networking sobre cuya actividad dirige jornadas entrevistando a personajes del mundo empresarial, administración, cine y moda.

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