Puigdemont como Perfectus Detritus, el personaje de "La cizaña" de Asterix y Obelix

Que se cuide Bélgica

Definitivamente, Puigdemont es como aquel personaje del volumen 15 de la colección de Astérix y Obelix, titulado “La Cizaña”. Incluso hace honor al nombre del individuo: Perfectus Detritus, “un ser inmundo pero muy eficaz: el horripilante y verdoso rostro de la discordia surge a su paso”. Ahora está sembrándola en Bélgica, a donde ha huido, cobarde, para evitar la acción de la Justicia española y responder por los delitos cometidos en España.

Y no ha elegido el pequeño país del antiguo Benelux a tontas y a locas. La nación que acoge la capital de Europa y la mayor parte de las instituciones comunitarias es terreno abonado para sus intereses y su ponzoña, en un momento en que la posible independencia de Flandes vuelve a estar en la agenda de la política belga.

El partido independentista flamenco N-VA, de corte xenófobo y ultraderechista, ganó las elecciones de 2014 e integra la coalición a cuatro bandas con los liberales valones y los liberales y democristianos flamencos del primer ministro Charles Michel. Son los únicos que, sin asco de la distancia ideológica, han apoyado los disparates secesionistas de Puchi, al que ven como un referente de lo que les gustaría hacer en su país.

Con notables diferencias. En Bélgica, más de la mitad de sus 11 409 077 habitantes viven en la Región de Flandes, flamencos (pero de los de allí, ni aves zancudas ni folklóricos españoles, entiéndase) que en un 60% de la población belga hablan un idioma endemoniado prácticamente igual que el holandés. De donde la población que podría tener tentaciones secesionistas —y las tienen de hecho— es muy superior a la de los unionistas, al contrario de lo que ocurre en Cataluña.

De momento, los independentistas flamencos se comprometieron a no plantear cuestiones secesionistas hasta el final de esta legislatura, en 2019. Pero la presencia de Puchi y el resto de prófugos está avivando la tentación, sobre todo por parte del Movimiento Flamenco, lo que vendría a ser la versión belga de la ANC catalana.

Me cuentan que no solo los unionistas en el gobierno, sino incluso la gente de la calle, están molestos con la presencia de los catalanes en Bélgica, como si les hubiera salido un divieso, un panadizo, un grano en el culo, con perdón. Porque Puigdemont está jugando, tras haber destrozado económica y socialmente Cataluña, a destrozar ahora Bélgica en lo más delicado de la esencia de ese país, con sus twittes en flamenco/holandés, buscando un juez flamenco al que someter su causa, recibiendo incluso invitaciones de cobijo como la que le ha hecho, a su casa en Lommer un diputado flamenco. Que se cuide Bélgica, que espabile su gobierno, porque para ellos, Puigdemont puede ser, eso: Perfectus Detritus, la cizaña.


FOTO: Puigdemont como Perfectus Detritus, el personaje de “La cizaña” de Asterix y Obelix

Acerca de Antonio Imizcoz

Periodista.

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