Operación Chamartín

Operación Chamartín (XXI), Andanadas

Se acerca el final. El final de la Operación Chamartín. O el principio de la misma. Sólo el final de las conversaciones, de la negociación entre las tres partes. Ayuntamiento, DCN y ADIF. Los ciudadanos afectados no cuentan, no están. La pasada semana fue dura e intensa. Casi se han cerrado los acuerdos importantes. Construir la nueva y gran estación, ¿quién la paga? Nos tememos lo peor. Los de siempre. Dicen que habrá viviendas públicas, ¿Tendrá que permitir DCN-BBVA que modifiquen su negocio? Dicen que esta operación la va a dirigir el Ayuntamiento, ¿nos lo creemos? El negocio del BBVA se lo deja al Ayuntamiento. Ver para creer, si se cree. Pero todo es posible porque hay prisa, mucha prisa en comenzar la gran obra del norte de Madrid. Tras tantos años de espera hay prisa. Mejor empezar, no vaya a ser que se descomponga el andamio político actual y todo se vaya al infierno. Y que los protagonistas actuales pasen al olvido y sin obra. Mejor empezar. ¿En qué dirección?

Dejar de ser iniciativa privada para convertirse en pública tiene su aquél. Porque hay que tocar el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM). Nos podemos ir a dos años, o más; y podría suceder que no quedase nadie en el Ayuntamiento de los que están ahora. Y la alcaldesa Manuela Carmena y su marido Eduardo Leira quieren hacer la Operación. Por encima de todo. Asunto personal, o casi. Será para pasar a la historia municipal matritense como impulsora de una obra importante. Algo por lo que se la recuerde.

Hasta el momento ha habido muchos negociadores. Juan Carlos Lasheras y José Manuel Calvo, por el Ayuntamiento, sospechoso silencio y escasa defensa de los ciudadanos afectados. Smithson, de Rogers Stirk Harbour&Partners, (como si en España no hubiera buenos arquitectos) y Antonio Béjar, de DCN, –no saben nada, no dicen nada, manto de silencio que proteja el negocio–. Aunque sí ha informado al equipo del PP en el ayuntamiento, lo confiesan dos fuentes. Y por ADIF Juan Bravo y su gente. Con la Iglesia hemos topado, pues son los grandes ‘hacedores’ de las magníficas obras de Madrid con el desaparecido Gallardón, que puede volver. Y muchos obedientes detrás de cada elemento negociador. Dicen que han negociado duro la pasada semana. Tienen prisa por desbloquear la operación. A saber la causa. Y los pormenores. Claro que aún queda que lo aprueben los jerarcas de cada sector negociador. Alcaldesa, Manuela Carmena; ministro de Fomento, Íñigo de la Serna y presidente del BBVA, Francisco González. Luego viene la burocracia. Las aportaciones, las reclamaciones suaves, Y las apelaciones que pueden hacer crujir las cuadernas del acuerdo.Y lo que diga Cristina Cifuentes, que algo tendrá que decir, a pesar de su promesa de acatar los acuerdos. Algo ha insinuado ya, como andanada para aviso de los que negocian: interés de hacer una autopista paralela a la nacional uno (N-I). Lo ha hecho en el Gran Casino de Madrid, ante el Presidente de Gobierno y con medidas de seguridad independientes y notables para ambos. Cerca del complejo de lujo Canalejas. Junto a la Puerta del Sol y con lo que allí se está haciendo, la presidenta de la CAM menta la N-I ante Rajoy. ¿La sacarán fuera de los terrenos de la Operación Chamartín?. ¿Y qué pasa con las instalaciones que dependen de la CAM?

Ha saltado en los últimos días un nuevo escollo para desarrollar la llamada Operación Chamartín. Otra andanada. Más dura que la N-I; y más sensible. El amianto. Estaba olvidado. Pero la sustancia está en los terrenos y provoca cáncer. Años desinfectando terrenos, pero nada. Ahí sigue. Éramos pocos y… van los vecinos y hacen excursiones para enseñar la degradación de la zona. El inframundo en los terrenos. Chabolas, poblados. No se ha hecho limpieza. Hay fibrocemento, o sea, amianto. ¿Quién lo limpia? Habrá que hacerlo ya, antes de construir las 13.500 viviendas y el Centro de Negocios de los que hablan. ADIF y DCN discrepan sobre el valor de los terrenos sobre los que hay que construir. Y ADIF necesita dinero. Mucho dinero. Si DCN se retira a ADIF le da un pasmo. Necesita los 1.200 millones de euros acordados. Por eso se intenta evitar la huida de BBVA. Por eso quiere un acuerdo ya.

Así ha terminado la semana de las negociaciones para la Operación. Cualquier día anunciarán, se supone, los acuerdos a los que han llegado. Y cómo la alcaldesa Carmena o su subordinado Calvo dirigirán la nave de la Operación. Cómo superar la burocracia, que va lenta. Toca cambiar el PGOUM. Y pasar de manos privadas a públicas. Cuesta entender que DCN haya aceptado el apartado de buen grado. Conveniencias mutuas o independientes. Sin insinuar nada, por supuesto. Pero a DCN le dirigen el negocio.

Como cuesta creer que ADIF se haya impuesto y que lo primero en construirse sea la nueva estación. Siempre la habían dejado para el final, para años vista. Las infraestructuras serán lo primero, dicen. Es positivo el cambio para la ciudadanía. No para el BBVA. Sorprende, por eso, tanta cesión de DCN. Y la postura de Béjar. Hace tiempo, Luis Cueto, el ‘factotum´ del Ayuntamiento, había insinuado por dónde iban las negociaciones. Tendremos en unos años dos nuevos barrios en el norte de Madrid, en un espacio superior a los tres millones de metros cuadrados. Y torres. Varias torres y un Centro de Negocios.

Veremos cómo queda el nuevo diseño. Porque los diseños anteriores no valen ya. Muertos, aunque fuesen muy buenos, como el del arquitecto decano Ezquiaga. ¿Habrá seis torres, como antes? ¿Y el rascacielos de 70 plantas? ¿La estación de Chamartín? ¿Nuevas estaciones de metro? ¿Comunicados los barrios? ¿Terrenos para colegios, centros médicos, parques de juegos de niños, parques para mayores? Nuevo diseño. Toca esperar. Y ver. Ver si la inversión serán los 6.000 millones de euros anunciados. Porque con tanto cambio… a lo peor no queda dinero para la Operación Chamartín. O para algunas operaciones. ¡Ah! Puede que en el norte de Madrid se edifique una ciudad fantasma. Muchas torres sin habitantes. Sólo habitadas por los fantasmas nocturnos. ¡Qué miedo!

 

Acerca de Socha (Firma Colectiva)

“SOCHA” es la Firma Colectiva de un equipo de periodistas e investigadores.

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