Operación Chamartín

Operación Chamartín (XVII): El gran negocio del Centro de Negocios

Silencio. Se negocia. Seguimos negociando. No habrá noticias hasta que termine la negociación entre las partes. Muy bien. Sigan negociando. Pero nosotros vamos a opinar. Aunque no les guste. Con las pocas filtraciones que hay. Con lo poco que dicen ustedes, cuando les interesa. Y a pesar de sus ‘sugerencias’ de que estemos callados. Nosotros hablamos. Ustedes guarden silencio. Y póngase de acuerdo de una vez sobre cómo desarrollar la Operación Chamartín. Se lo pidieron delante de todos, la otra tarde, cuando una asociación de vecinos ofreció un micrófono. Tanta espera agota. Decepciona. Aunque sea en silencio, Madrid quiere una Operación Chamartín realizable.

Ya sabemos que la versión de 2015 fue rechazada. Que la nueva versión del Ayuntamiento, Madrid Puerta Norte, no era nada. Sólo la excusa para que no se realizara la anterior. Todo historia. Como las que cuentan cada vez que se reúnen los portavoces de los partidos. Narran historias porque no saben nada de lo que sucede hoy. Excepto Calvo, concejal de Urbanismo o como se llame ahora, que nunca suelta prenda y él sabe por qué. Nos repiten la historia. De sabida, está olvidada. Así sucedió la semana anterior a Semana Santa en el Distrito Chamartín con los portavoces del Ayuntamiento. Estaban Bosco Labrado, portavoz de Ciudadanos; Mercedes González, portavoz del PSOE; José Luis Martínez Almeida, portavoz del PP y José Manuel Calvo, concejal de Urbanismo por Ahora Podemos. Contaron la vieja historia, con alguna pulla entre ellos. Nada nuevo. Nada a destacar. Aburrimiento. Y eso que en primera o segunda fila se encontraban Enrique Bardají y Eduardo Mangada, arquitectos en el Ayuntamiento en la era socialista. Pues ni por esas, o por eso (con Mangada y Bardají al loro) dijeron una frase de interés.

Si algo nuevo destaca en las conversaciones secretas que llevan Fomento, Ayuntamiento y Distrito Castellana Norte (DCN) es la creación de un gran Centro de Negocios. Se puede hacer. Lo quieren hacer. Concentrado, no diluido. Cinco torres a un lado de La Castellana y una gran torre, o varias, al otro. Y la nueva estación de Chamartín. Si la hacen. Porque la quieren dejar para el final. Que la haga Fomento y la paguen los españolitos. Pero el Centro de Negocios llama la atención. Porque Madrid lo necesita. Sería el motor. Para engolosinar al BBVA que invierte. Para cambiar todo el entorno. Para que Madrid despegue como ciudad de grandes negocios. Para recoger a los que huyan de Londres. Y a los que vengan de América. Para competir con otras ciudades de Europa en acoger a las empresas que huyan de la ‘City’ por el Brexit. Facilitarles el camino. Pero rápido. Hay que hacerlo ya. Háganlo, aunque sea en silencio.

¿Dónde? Distintos lugares barajan los negociadores a tres. ¿Encima de la actual estación? Es uno de ellos. Dicen que fue idea del Ayuntamiento. Hay maridos que piensan de noche y, a veces, tienen buenas ideas. Lo reconocemos. Una ‘city’ financiera sobre la actual estación. Oficinas, en la estación y alrededores. Viviendas, en la periferia. Lo están estudiando. En silencio, no se rompa la armonía. Se trabaja mejor en silencio, cierto. Aunque la música, a veces, ayuda a concentrarse. Sonará la música cualquier día. Y alguno de los negociadores amenazará con abandonar. Amenazará con no realizar la gran obra llamada Operación Chamartín. Pero sólo cuando suene la música. Ahora está ensayando la orquesta.

Parece que hay buena sintonía entre las partes para llevar a buen fin el proyecto. Incluso Luis Cueto, coordinador de la alcaldía de Madrid y sobrino de la alcaldesa Carmena, señaló hace unos días en El País que la firma podría producirse en mayo o junio. Un poco optimista, tal vez. Pero quieren hacerlo. El acuerdo está próximo, señalan unos. Otros dicen que estas palabras es para meter en vereda a concejales díscolos. De todo un poco. Pero quien manda, manda. Y Luis avisa a discrepantes. Las bases parece que ya están bastante asentadas. Unas 13.600 viviendas; una ‘city’ financiera sobre la estación de Chamartín o al lado; y nuevas infraestructuras para terminar con los atascos en la carretera de Burgos, A-1, y los nudos de la zona norte.

¿Y los habitantes de los barrios afectados? DCN vende que ‘todos’ quieren que se desarrolle de una vez la Operación Chamartín. Que bastantes se han reunido con el presidente de DCN, Antonio Béjar, para que llegue a un acuerdo con Fomento. Pero todos no. Su propaganda funciona. Los vecinos más humildes no están de acuerdo con lo que les dan y ofrecen. Exigen más. Exigen lo elemental. Centro médico, colegio, parque para los niños, parque para mayores y comunicaciones entre los barrios. También aparcamientos, pues sino las calles serán un atasco continuo. Pantallas de protección contra el ruido y supresión de la torre que el proyecto de DCN sitúa en la Avenida Llano Castellano nº 3. Quieren transportes públicos accesibles con fácil llegada a los hospitales de la zona. Temen quedar aislados. Temen lo peor. Que no se cuente con ellos. No piden ninguna torre. Sólo un proyecto humanitario.

Para encontrar un proyecto humanitario se han reunido, hace unos días en Madrid, urbanistas y arquitectos de diferentes países. Buscan ideas para desarrollar el entorno de Chamartín. Organizado por el estudio Rogers Stick Harbour y patrocinado por DCN. Richard Rogers colabora con DCN desde hace tiempo. Debatieron los temas claves de la Operación. Los termas que interesan a DCN. Lo que interesa a los ciudadanos interesa menos. No da negocio. El número de viviendas sí. Porque Europa no va a valorar las posibilidades de Madrid por el número de viviendas que se construyan en esa lengua de suelo. Su papel será importante según sea el Centro de Negocios. Ahí sí se juega el futuro. Hay que hacerlo bien. Que sea una zona atractiva. Para ciudadanos y para los negocios. Para los habitantes y para la banca, que es quien hará negocios. Si los dos grandes bancos han huido del centro de Madrid pueden tener sitio en la zona. Por lo menos el BBVA que lleva años tras la Operación Chamartín.

Todo tiene su finalidad: El negocio. Operación Chamartín será un gran negocio. Principalmente. También puede ser una mejora para el entorno. Dependerá de lo que decidan en las reuniones, en la mesa de tres. Hay expectativas. Para el gran negocio del Centro de Negocios. Que haya alguna también para los habitantes de la zona. O la Operación Chamartín nacerá coja. Importante para Madrid. No menos importante para los barrios. ¡Qué gran negocio!

Acerca de Socha (Firma Colectiva)

“SOCHA” es la Firma Colectiva de un equipo de periodistas e investigadores.

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