Somos Socialistas: Por una nueva socialdemocracia

La mochila de Pedro Sánchez

Del ex secretario general del PSOE se va a escribir mucho en los próximos meses, pues ya afilan los cuchillos los que siempre han estado esperándole, tanto los de la prensa otrora afín al PSOE como era el Grupo PRISA y no digamos aquella otra que destila conservador-liberalismo por todas partes y se vuelca en elogios hacia Susana Díaz, la misma que atacó el PP cuando ganó las elecciones andaluzas, pero que ahora se ha vuelto santo de veneración de todas las derechas que aplaudieron el golpe de estado del Comité Federal del 1 de octubre, aquella triste fecha para la historia socialista, cuando parecía que en Ferraz había entrado Leo Harlem a decir disparates, solo que con menos gracia que el cómico leonés.

Pero Pedro Sánchez ha dado un gran golpe de efecto al anunciar formalmente y de manera efectista su programa electoral a las primarias del partido con una magnífica acogida por los militantes que ahora toman más en serio al candidato Sánchez, que cuando era el compañero secretario general. Su confirmación de presentarse a las primarias, las hizo en la tierra de la baronesa, a modo de recadito de ex pareja que le dice al otro aquí estoy yo aunque no te guste, para después convocar a sus seguidores en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, bajo el lema “Somos Socialistas. Por una nueva socialdemocracia”, presentando un documento que defiende una refundación de una socialdemocracia agotada en su modelo actual, para avanzar hacia “una sociedad postcapitalista que acabe con el capitalismo neoliberal “, según palabras del candidato a liderar a los socialistas. Tal vez esta nueva voz de Pedro Sánchez ciertamente y tal y como él dijo, “no tiene nada que ver con el Pedro Sánchez de hace dos años y medio”, pero yo me hago una reflexión más sencilla: ¿la militancia y los votantes del PSOE hace dos años, estaban donde él estaba? Yo creo sinceramente que no y por eso vino la sangría de votos en dos elecciones generales consecutivas, sin contar con las autonómicas que fueron otro fiasco importante.

Muchos de sus votantes notaban cierto giro hacia posiciones extrañas que acabaron por alejarse de los socialistas, o mejor dicho del PSOE, al encontrar una alternativa que les recordaba a aquel partido reivindicativo y ambicioso de mejorar las condiciones de vida de los españoles. Ese partido, no es otro que Podemos, si , aquel que tanto despreció el propio Pedro Sánchez y que ahora una vez rotas las amarras que le sostenían al frente del partido o más bien, una vez retirada la escalera que le hizo subir a la secretaria general por aquellos oficialistas del PSOE que querían una figura manejable y poco conflictiva, con buena imagen, joven, atractivo y con buena formación, pero condescendiente con los dictámenes de los que manejan el partido desde la bambalinas, aquellas que Pedro jamás visitó, pues estaba más preocupado con salir en los medios (Sálvame incluido) que en darse cuenta que a su escalera le iban quitando un peldaño tras otro, hasta de repente trece de ellos desaparecieron de golpe en forma de miembros de su ejecutiva. Pedro, como al del chiste del pintor, una vez quitada la escalera, le dijeron que se agarrase a la brocha y el resultado, todos lo sabemos… caída inevitable. La militancia al igual que los votantes, ambos son el soporte de todos los partidos, pero en este caso y en aras a su tradición histórica, se le debe respeto con más motivo. La militancia manda y el electorado decide, pero en estos tiempos, al primero no se le consulta y el segundo se siente maltratado y engañado.

Pedro Sánchez, aquel que en los comienzos de su andadura al frente del PSOE era portador de una enigmática mochila que cuesta en torno a 80 euros y de la cual no se conoce que escondía, si lo que llevaba dentro era una foto dedicada de Susana Díaz, un contrato de Gas Natural que le dio Felipe González o el frasco de Farmatint de Rubalcaba, pero que parece que la ha dejado en el armario y ahora anda sin más carga que la propia de la responsabilidad de recuperar un partido y una ideología de izquierdas, que soporta sin gran esfuerzo. Sánchez es un hombre de su tiempo y como a la Reina Letizia, que también estudio en el Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, le gusta lo indie y al igual que a la susodicha, no le gusta la Infanta Cristina y mucho menos el consorte (consuerte, mejor dicho) de la cuñada real. Por cierto, me decía mi primo, ese que siempre me aconseja bien, que menudo golfo de Champions League es el jugador de balonmano, que aun después de haber dado el braguetazo de su vida, darle un título nobiliario y otro académico para que no parezca Sergio Ramos, y en definitiva, tener resuelta la vida, se dedica a delinquir a costa del dinero de todos los españoles, muy españoles y muchos españoles como dice Mariano, ese deportista que practica algo así como el corre que te pillo con chubasquero incluido, que es parecido a la marcha atlética, pero en rural y en gallego.

La irrupción con estruendo del ex secretario general ha soliviantado a varios barones regionales, llegando algunos de ellos a calificar las propuestas de Sánchez como extremistas, radicales y de rojos, como decía el aragonés Javier Lambán o como Idoia Mendía la secretaria de los socialistas vascos, añadiendo que Sánchez, con sus planteamientos le sitúan fuera del partido y además se está “acercando a Podemos” algo que los socialistas de toda la vida no lo consideran una compañía contra natura, como lo es ir con Ciudadanos o el PP. En este cúmulo de desaciertos, el otro contrincante en la carrera a Ferraz Paxti López, dice que Sánchez ha hecho del “No es No”, el contenido de su programa y que eso es contrario a los socialistas que siempre dicen “Sí es Sí”, vamos que según ese criterio nada de abstenciones y mejor votar “Sí”.

Con estos comentarios de los barones y baronesas contra el programa que ha presentado Pedro Sánchez, solo queda saber cuando Felipe mande un WhatsApp diciendo: “Patxi, se fuerte” que es lo que se dice en estos casos…

Acerca de José Joaquín Flechoso

Articulista de la actualidad política en diversos medios. Experto en networking sobre cuya actividad dirige jornadas entrevistando a personajes del mundo empresarial, administración, cine y moda.

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