Fernando Trueba

El que Trueba, repite

(carta al director de cine Fernando Trueba)

Estimado compañero, permíteme que te llame así aunque yo no tenga tanto éxito y, probablemente, tampoco tanto talento como tú.

Hemos coincidido en algunos eventos de cine, pero seguramente no me viste, eso es normal, debo parecerte un pijo insoportable, pues tú ibas con la camisa por fuera y pantalones vaqueros en actos en los que se pedía llevar traje y corbata; pero es que tú eres una estrella, y yo no. Los importantes podéis ir vestidos como si bajarais a por el pan un domingo de resaca y no pasa nada.

Estoy avergonzado por tus declaraciones hace unos meses al recibir el Premio Nacional de Cinematografía, citando que no te sentiste español ni cinco minutos en tu vida y que te hubiera gustado que la Guerra de la Independencia la ganaran los franceses.

Somos directores, colega, y guionistas también, por eso ambos sabemos el alcance de las palabras y su efecto.

Puedo imaginar tu proceso mental en aquella tesitura, lo que sufriste desde que te enteraste de que te iban a dar un premio tan importante. Lo primero fue alegrarte enormemente de que tu excelente carrera sea reconocida, y a buen seguro lo celebraste. Pero enseguida te diste cuenta de que tenías un problema: tu entorno en permanente estado de excitación política se te iba a echar encima si aceptabas un premio con la palabra Nacional, y encima entregado por un ministro del PP. ¡si al menos se llamara Premio de Cine de Enestepaís o algo similar!…

Tú querías ese galardón, te encantaba que te lo concedieran, y sabías que era un impulso increíble para tu carrera, con múltiples beneficios de todo tipo. Pero tus amigos los Bardem, Willy Toledo y los demás de la cuchipandi se iban a poner como basiliscos, ¿qué podías hacer?

Aceptar el premio supondría, por ende, admitir la grandeza de los que te lo conceden, a sabiendas de cómo eres en tus opiniones y en tu pensamiento. ¡Cómo te dan ese premio a ti en lugar de vengarse!, ¡es inaudito, incomprensible para un fanático!.

Además, me imagino que dar apariencia de progresista siendo multimillonario y exitoso requiere un esfuerzo extra, no vaya a ser que alguien se dé cuenta. Parecer guay y del pueblo, sin embargo, no puede pasar por insultarlo. Don Fernando, un porcentaje mayoritario de la gente humilde, del pueblo de España (Enestepaís para ustedes) se siente muy a gusto con su nación, ¿por qué nos insulta usted?, ¿se cree acaso usted superior al hacerlo?

Lo valiente, lo coherente, hubiera sido renunciar al premio. Eso es lo que hacían los auténticos, los que de verdad son lo que parecen. Pero usted lo quería, ¡mi tesoro!, tu españolidad luchaba por salir porque no podías evitar estar contento.

Pero, como buen creativo, se te ocurrió una solución que lo arreglaba todo, que te permitiría aceptar el premio y beneficiarte de sus dones, y a la vez tener contenta a la parroquia progresista de tu entorno.

¡Aceptaré el premio pero diré algo en la entrega que me libre de sospechas de cara a la galería! ¡Solucionado!

Mas olvidaste, querido colega, que por el camino ibas a causar un enorme dolor a mucha gente que no lo merece. Se te pasó sopesar que tu solución es la más cobarde, egoísta y sórdida que podías tomar. Se te olvidó que la palabra honor existe, y que es lo más importante que tiene un hombre.

Debiste renunciar, y no elegir insultar a tus vecinos, a quien te trae la pizza, al taxista que te lleva, al farmacéutico y al fontanero que te arregla el grifo.

Queriendo ser progresista nos has faltado al respeto a todos en nuestra cara mientras te llevabas el premio a casa para burlarte de nosotros y, a la vez, disfrutarlo en la intimidad.

Tu acto fue miserable. Te hubiera respetado si renuncias, si hubieras sido valeroso en tu decisión… pero así no.

Sabes bien que si haces algo similar en Hollywood, no vuelves a pisar el país sin tener problemas. Diles allí que te hubiera gustado que ganara Bin Laden o Hitler… Pero no, allí no os atrevéis, ni tú ni tus colegas de obsesiva venganza social.

Elegiste el camino de los cobardes, pero no creas que te vas a ir de rositas de esto. En la fiesta con los tequilas, te habrán reído la gracia, pero subir allí arriba, trincar el honor, y no mostrarte respetuoso, puede causar un daño enorme al cine español del que vivimos., y lo acabas de comprobar en tu estreno de La Reina de España.

Don Fernando, lo que usted ha hecho demuestra que su próxima película la va a hacer con capital francés. Los que son como usted siempre tuvieron un nombre.

Finalmente me ha enseñado una cosa más, los directores de cine no deben abrir la boca si no es con su arte, pero lo he aprendido mal, porque en esta carta no lo estoy cumpliendo.

Está de moda la expresión ¡qué grande!, usted no lo es.

Señor Trueba, ofender a toda España no es bonito, ni educado, y deja a los pies de los caballos a su esencia como persona.  Disfrute del merecido premio, sus películas son mejores que usted, mucho mejores.

Yo no he participado en boicot alguno hacia tu película por respeto y solidaridad profesional, pero ahora ves que la gente no es idiota. No puedes insultarla y después aparecer en los medios sonriente para que pasen por taquilla. En Estados Unidos o Francia no estrenarías después de haber dicho eso.

Te deseo éxito con tu película, y, como solemos decir en el gremio, ¡mucha mierda!

Un aullido.

Acerca de Fernando López-Mirones

Fernando López-Mirones (Pontevedra, 1964) es cineasta documentalista y Biólogo. Ha escrito y/o dirigido más de 130 documentales internacionales de Historia Natural y Antropología desde 1991 en los cinco continentes. Entre ellos las primeras producciones de National Geographic Television y BBC Natural History Unit hechas en España. Una de las últimas, GUADALQUIVIR, fue Nominada al premio GOYA al Mejor Documental 2014 y ganó la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos. Es el primer largometraje documental español de Naturaleza estrenado en salas de cine en la historia. Es también profesor de Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid y divulgador científico. Sus post en Facebook se han convertido en virales mundiales en varias ocasiones, teniendo más de 25.000 seguidores.
Esta entrada fue publicada en Opinión y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*