Conducta cívica ejemplar

De las "Notas en Libertad" de Carlos Entrena

Félix Azúa, escritor, amigo y catalán en el exilio madrileño, ha leído su discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua Española con el título “Un neologismo y la Hache” en donde ha ocupado el sillón “letra H”, El neologismo es “serendipia” que explica, con humor, como fenómeno casual que da un resultado positivo, que no era buscado; cita Azúa como ejemplos el descubrimiento de la penicilina por Fleming o el de América por Cristóbal Colón.

Azúa es un catalán valiente que gusta vivir en libertad y abandonó Barcelona harto del plúmbeo régimen totalitario nacionalista, contra el que se ha revelado, por la sistemática marginación de quien no piensa igual o no se deja llevar por la corriente identitaria.

Siguiendo la costumbre de la Academia le contestó Mario Vargas Llosa que destacó la independencia de pensamiento de Azúa reflejado en sus obras, así como sus dotes de poeta y ensayista. Vargas Llosa comentó que los ensayos de Azúa: “transparentan… un espíritu que ha dejado muy atrás el campanario y la provincia y se mueve con desenvoltura en el vasto ámbito de la cultura occidental, con ideas propias y gustos personales tajantes”; y sobre la postura cívica de Azúa dijo que se ha enfrentado “al nacionalismo catalán —a todos los nacionalismos, en verdad—, al terrorismo etarra y a cualquier medida que signifique una marcha atrás en las libertades, la legalidad y los derechos humanos que trajo consigo la Transición española. Yo creo que en esto lo asisten la razón y el realismo, y que la suya es una conducta cívica ejemplar: la encarnación misma del escritor comprometido, en la tradición de un Orwell, un Camus o, entre nosotros, un Fernando Savater”.

Mantener esta conducta cívica ejemplar exige actualmente mucho esfuerzo en España, en donde existen diariamente manifestaciones y actos de intolerancia por políticos electos que ocupan cargos representativos en Comunidades y Municipios o en partidos políticos, los cuales, en vez de ser ejemplares, persiguen con saña la libertad de expresión, desprecian la dignidad personal e intentan imponer su respectiva y sectaria ideología sobre muchos de los ciudadanos que configuramos con gusto la nación española.

Lamentablemente, se están cometiendo muchos atentados contra las libertades y derechos de los españoles que deben alertarnos y alentarnos para hablar con claridad en defensa de nuestras conquistas democráticas, de nuestra cultura y tradiciones.

En España hemos sufrido situaciones muy graves desde el fin de la dictadura de la que salimos mediante la transición política que culminó con la Constitución de 1978, aprobada por el pueblo español de forma masiva e ilusionada con la que alcanzamos la libertad y una aceptable convivencia democrática.

Hay páginas muy negras sufridas por nuestra reciente democracia efecto de la violencia etarra que produjo cerca de 1000 asesinados, innumerables víctimas y el exilio de más de 200.000 vascos que necesitaron salir de su país a causa de las la amenazas, la extorsión y el miedo. Ciertamente, perviven secuelas del terror que se reflejan en la desconfianza social que aun existe en esa región y, el colmo, es el intento de blanquear la conducta de los asesinos.

Y, ahora están surgiendo en nuestra sociedad casos de violencia de menor intensidad que reprimen nuestros derechos, quiebran la convivencia y pretenden hacer a algunos ciudadanos de mayor rango que otros, es decir, desiguales; esos casos deben ser descubiertos, denunciados y llevados a los juzgados.

¿Quiénes, por qué y para qué quieren reprimir nuestras libertades, cultura y tradiciones? La respuesta es sencilla: hay grupos políticos de espíritu totalitario que quieren imponer su pensamiento (sea nacionalista, separatista o radical podemita), cambiar nuestro modelo de sociedad democrática tolerante y, además, aspiran a romper la unidad de España.

Por ejemplo, fué una acción agresiva e ilegal la declaración del Ayuntamiento de Pontevedra como “persona non grata” del Presidente Rajoy lo cual, lógicamente, si no recibiera crítica, podría usarse como modelo por algún otro municipio, contra otro ciudadano, como castigo de quien no sigue el gusto u opinión de quienes ocupan el poder local. Otro caso es la imposición lingüística en la escuela de la lengua local con desprecio de la libertad de elección familiar y de la lengua española, común y oficial de todos los españoles.

Desde hace unos años ha aparecido cierta moda en la persecución de las corridas de toros y algunas CCAA han prohibido, con abuso e ilegalidad, celebrar esta forma de tradición cultural, artística, que es la admiración del mundo, bajo la envoltura de evitar el maltrato del toro bravo, sin mirar a los mataderos de animales.

CONCLUSIÓN

Mario Vargas Llosa ha puesto de manifiesto la conducta cívica ejemplar de Félix de Azua, nuevo académico de la Real Academia de la Lengua Española, que se ha enfrentado al nacionalismo catalán, en defensa de las libertades, la legalidad y los derechos humanos. Necesitamos muchos españoles así.

Publicado el 19/3/16 en Club Liberal Español y Diario Melilla Hoy

Acerca de Carlos Entrena

Presidente del Club Liberal Español

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