Abel Cádiz Ruiz, autor de 'El Manuscrito de Judá'

Diario de Alcalá entrevista a Abel Cádiz, autor de El Manuscrito de Judá

Abel Cádiz Ruiz, autor de 'El Manuscrito de Judá'Abel Cádiz Ruiz, directivo de la Fundación Emprendedores, ha sido entrevistado por Pedro P. Hinojos, periodista de El Diario de Alcalá, acerca de su nuevo libro “El Manuscrito de Judá” y su inmediata presentación en El Teatro de Corralas de Alcalá de Henares.

Un artículo de Pedro P. Hinojos (Diario de Alcalá)

Otro Cristianismo fue posible. En la segunda mitad del siglo I de nuestra era entraron en conflicto  distintas formas de entender el mensaje del nazareno Jesús, bajo el dominio del Imperio Romano y su poderosa civilización. En esa época, en la que se conformaron las raíces de la cultura y de las creencias que han dominado el mundo occidental hasta el presente, se desarrolla El manuscrito de Judá (Prensa Universal, 22 euros), el libro con el que se ha estrenado en la novela y en el género histórico el alcalaíno Abel Cádiz, presidente de la Fundación Cultural del Diario de Alcalá y una destacada personalidad de la vida política y económica de la ciudad.

Para este ambicioso viaje, Cádiz ha empleado el personaje de Judá, un judío lanzado a una peripecia vital que le convierte en testigo privilegiado de su tiempo. “Judá se forma en la cultura grecorromana, con preceptores que le inculcan unos principios conceptuales por los cuales la lógica y razón deben conducir su comportamiento y su pensamiento. Asiste a las primeras persecuciones de cristianos por Nerón, vive la experiencia mística de esos primeros cristianos, con sus testimonios poderosos y su proceder estoico en defensa de la fe, y se hace cristiano. Y conforme avanza en ese proceso creyente, lo que va haciendo es contraponer lo que la Iglesia va construyendo  literariamente  con su propia razón y con lo que van descubriendo los gnósticos, que quieren dar a la religión otro sentido, el de conocer a través de ella”. Ésa es en esencia, y en palabras del propio Cádiz, la aventura vital de Judá, guiado por el mandato de Jesús de “busca y busca hasta que encuentres. Y cuando encuentres, comprenderás. Y cuando comprendas, habrás logrado el gnosticismo, la plenitud del conocimiento”.

Judá, por su parte, explica su impulso en “la necesidad de encontrar un dios en quien creer, no sólo apelando a la fe confortable y ligera”, según confiesa él mismo en el primero de los siete papiros que componen el grueso del libro, el manuscrito. “Tiene un estilo literario distinto, cervantino si se quiere en el modelo de la narración”, apunta Cádiz.  El proceso de búsqueda y de hallazgo desde el presente constituye la otra parte del libro, plasmado en la introducción y la conclusión. He ahí donde las fronteras de la ficción y de la realidad se confunden para el lector. El buscador del manuscrito tiene, obviamente, mucho del autor: “El libro nació como una inquietud personal y en un momento en el que, por una serie de circunstancias, sirvió de terapia para mí mismo. Me sumergí en el proceso de búsqueda de fuentes y datos y uno de los factores que me indujo a penetrar en este mundo fue la lectura de algunos de los evangelios gnósticos encontrados en Nag Hammadi, en Egipto”. Estos textos, y otros dispersos, muestran “nociones y situaciones del Cristianismo primitivo que apenas son conocidas y que fueron arrinconadas a partir del siglo II por la Iglesia que estaba en proceso de construcción”. Cádiz viajó por Egipto y por Israel, para conocer los escenarios de las primeras evangelizaciónes. Y antes de esos viajes pasó por la India y por el Tíbet, escenarios de otras grandes religiones;  y por Irán, donde contempló el fundamentalismo hecho carne “en esos niños que en las Madrasas aprenden a cabezazos las interpretaciones del Corán, como si fuera un martillo pilón”.

Todos esos lugares son citados o recorridos por el buscador que protagoniza libro. Y también otros como Buenos Aires, Estambul, Bagdad o Amsterdam. Y el descubrimiento es el manuscrito de este Judá, la confesión de una vida pero también el testimonio de una época. Porque a través de sus ojos se puede recorrer la historia del siglo I de nuestra era “de manera muy rigurosa, sin ninguna desviación”, dice el autor. Así el lector conocerá las tensiones religiosas que se vivían en Judea, la poderosa y abigarrada civilización romana y los personajes que dejaron huella en aquel tiempo, desde Alejandro Magno al emperador Nerón, pasando por Julio César, Séneca, Plutarco o, por supuesto, Jesús de Nazaret, del que se ofrece una visión “humanizada, alejada del plan divino”.

Un elemento especialmente sugerente de la novela es la atención que se presta a la mujer y al arrinconamiento que padeció en aquella época pese a su papel relevante. Y no sólo como fruto de “lo que supuso la marginación y la masculinización de la iglesia”, sino también como producto de la cultura judía y de las costumbres de la vida Roma, “regida en su base por el pater familias”. Curiosamente, las mujeres tuvieron un papel muy destacado en la construcción del Cristianismo naciente “precisamente porque eran invisibles y toda la represión se dirigía hacia los hombres”, de modo que “tejieron la red de la nueva religión enseñando a los niños, transmitiendo mensajes, ayudando a sus compañeros… Incluso hay textos de mujeres que fueron determinantes e incluso algunas asumieron el liderazgo de la nueva iglesia, si bien poco a poco las fueron apartando de esa función”, apunta Cádiz. Entre las pioneras cristianas más influyentes estuvo Magdalena, figura controvertida que queda reivindicada en el libro. “A pesar de tener su propio evangelio, del que nos han llegado muy pocos versículos, y de demostrar una gran potencia filosófica, cada vez ha tenido un retrato más negativo, auspiciado por la propia Iglesia. Algún Papa ha estigmatizado su figura pintándola despectivamente como una puta. Nada de eso parece real. Se ha especulado incluso que fue la mujer de Jesús. No hay elementos que lo sustenten pero sí los hay verosímiles de que fue una discípula predilecta, el soporte moral de Jesús”.

El hecho de poner el foco en este personaje acerca aún más este libro a otras novelas que, en los últimos años, han encontrado un filón en las turbiedades de los orígenes de la Iglesia Católica, empezando por El Código da Vinci. A este respecto, Cádiz explica que “el libro de Dan Brown se centra más en explotar el morbo, en particular con la Magdalena, y en hacer una historia de ficción.  Mi libro es una novela histórica”. No obstante, igual que estos best sellers y otros libros de esa moda, el autor es consciente de que su obra puede molestar a la Iglesia: “Es verdad que no le gustan esas incursiones. Éste libro, por ejemplo, cuestiona su proceso de jerarquización. Pero personas que son muy creyentes me han manifestado su opinión favorable porque el libro no ha puesto en conmoción los cimientos de su fe sino que les ha descubierto una versión del Cristianismo que no prevaleció, pero que sigue vigente hoy en los gnósticos”.

El lector de El manuscrito de Judá tendrá la oportunidad de hacer la prueba y de valorar el espíritu de esa corriente que nunca llegó a imponerse en la iglesia aunque es probable que ni siquiera fuese su pretensión. En ese sentido,  el manuscrito no es más que una “puerta abierta a espacios desconocidos del cristianismo primitivo”, en palabras de su buscador en las primeras páginas de su aventura.

Político y empresario

El alcalaíno Abel Cádiz se significó en los años de la Transición tomando el partido de Suárez. Llegó a formar parte de la mesa nacional de UCD y fue diputado en la Comunidad. Tras cerrar esa etapa, orientó su actividad a la formación y a la empresa.

Voluntad centrista, un ensayo político, fue la primera incursión de Cádiz en la escritura. Han sido habituales sus análisis políticos y económicos en prensa y ahora llega esta novela, fruto de inquietudes personales y de una curiosidad plasmada en una biblioteca de más de 4.000 libros, “buena parte de ella dedicada al tiempo y el pensamiento de la etapa que se recoge en el libro”.

Nuevo autor, nuevo libro, nueva editorial

La presentación del libro tendrá lugar esta tarde a partir de las 19,30 horas en el Corral de Comedias. En el acto estarán presentes el alcalde Bartolomé González, el presidente del Grupo Prensal Universal, Julio Naranjo; el ex director general de Cointra, Miguel Ángel Muro; y el autor Abel Cádiz. El acto también servirá de puesta de largo para la nueva faceta editorial de Prensa Universal.

[Editado: El enlace a la entrevista a Abel Cádiz en diariodealcala.es está roto]

Web oficial de El Manuscrito de Judá

Acerca de Abel Cádiz

ABEL CÁDIZ RUIZ es el presidente de la Fundación Emprendedores. En el pasado asumió un compromiso con la transición política, al lado de Adolfo Suárez. Fue miembro del Consejo Nacional de la UCD y Presidente en Madrid. Tras ser diputado por la Comunidad de Madrid abandonó la política para dedicarse profesionalmente a la docencia y a la actividad empresarial.
Esta entrada fue publicada en Noticias y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *