Trump en París

París no vale una amputación

Críticas mundiales al descuelgue de Trump a la cumbre de París

El cambio climático es un “truco”. Así lo dijo Trump en campaña. Como el primo de Rajoy… El descuelgue del jueves del Pacto de París no es sino un ejercicio de coherencia. Trump no sólo considera que el cambio climático es un camelo, sino que lo considera una estrategia para retrasar a la economía estadounidense respecto a sus competidores. Y no está dispuesto a la auto-amputación. Así de fácil.

Su discurso es claro y sencillo: Estados Unidos primero. ¿Significa eso que sea egoísta y que futuro del mundo le dé igual?, ¿está Trump “incendiando el planeta” como señalan algunos diarios. No necesariamente. Significa exactamente lo que se verbaliza: para proteger a Estados Unidos y a sus ciudadanos, EEUU se retira del acuerdo climático de París.

El cambio climático se ha convertido en una nueva fe: la acción del hombre está degradando el planeta haciéndolo insostenible a medio plazo, estamos consumiendo hoy los recursos de mañana, legando una penosa herencia a nuestros hijos y nietos. ¿Es verdad que la Tierra se está calentando?, ¿es cierto que lo hace por la acción humana?, ¿sirve para algo las medidas de ajuste aprobadas?

La realidad es que aunque la Tierra se está calentando ligeramente, es duda que lo sea por la acción del hombre, es duda que sea un efecto perverso y es seguro que las acciones de amputación industrial planteadas tienen un efecto infinitesimal para ‘enfriar’ el planeta.

Por el contrario, la esperanza y la calidad de vida sigue subiendo y la certeza comprobada es que a mayor nivel de riqueza mayor sensibilidad con el medio ambiente. Luego la solución para el planeta sostenible no es la amputación, sino la extensión de la riqueza.

El ambientalismo sostiene que ‘sobramos’ seres humanos —¿quién exactamente?— que los hombres somos una amenaza para el Planeta, convertido en una especie de Pachamama, una diosa a la que adorar y ofrecer sacrificios. Sin embargo, el hombre es el rey de la Naturaleza y su labor de “henchid la Tierra y sometedla” no ha hecho sino mejorarla. El ingenio y la creatividad humana ha encontrado siempre nuevos recursos, nuevas fuentes de energía y nuevas soluciones a los problemas que se han planteado.

En el fondo del pensamiento ambientalista se encuentra la desesperanza en el futuro, la desconfianza en el hombre y la adoración a una entelequia. Lo llamativo es que hasta los medios supuestamente ‘conservadores’ hayan abrazado esta ‘fe’ con el entusiasmo del converso…

Por lo demás, no se lo digan a nadie, pero París era sólo un papel…

Acerca de Luis Losada Pescador

Periodista.
Esta entrada fue publicada en Internacional y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una Respuesta a París no vale una amputación

  1. O'farrill dijo:

    Enhorabuena al autor por la valentía de su artículo. En la Naturaleza son constantes los cambios y transformaciones porque sus procesos escapan a la capacidad del hombre para su sometimiento (otra cosa es su estudio). Hay un buen texto de William F. Ruddiman: “Los tres jinetes del cambio climático. Una historia milenaria del hombre y el clima” que arroja alguna luz sobre el asunto. Estamos siempre influyendo en el entorno, al igual que el entorno nos influye a su vez…esto es lo natural ¿o los seres humanos no formamos parte de la Naturaleza? Otra cosa son los “intereses” para promover unos u otros relatos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *