Productos recogidos en los huertos colectivos de las Huertas del Anillo Verde | FOTO: Blog de huertos urbanos de Vitoria Gasteiz

Ciudades que comen de lo que cultivan

Ahora que los aldeanos han desertado de las aldeas y del medio rural, a las ciudades les está entrando la nostalgia del campo, y pretenden sembrar césped en los techos de sus autobuses, jardines y lechugas y vainas en sus terrazas, y rodear sus suburbios de huertos que llaman “lúdicos” o “ecológicos”.

Por ejemplo, Madrid, Bilbao, y muchas más ciudades.

Punta de lanza de las ciudades de la península en urbanismo sostenible, la ciudad de Vitoria-Gasteiz pretende saltar de propuestas de vía estrecha y vuelo corto como las anteriores a un plan que garantice por ley el noviazgo y la luna de miel del campo y la ciudad, que reconcilie al productor de alimentos con el que los lleva hasta el consumidor, que libere de la especulación urbanística los terrenos aptos para la producción agraria y acerque el agua a los que quieran cultivar en esos terrenos, que agilice el acceso de los alimentos producidos alrededor o dentro de la ciudad a los consumidores…

Lo tienen muy crudo los vitorianos, a primera vista su intento parece utopía y romanticismo: porque todo ese trayecto de una cebolla o una ciruela desde el campo hasta la mesa de un ciudadano está ferreamente dominado por las grandes superficies y supermercados enredados además en una rabiosa competencia, y en origen por el mar de plástico de Almeria y las grandes compañías que inundan de frutas y verduras los mercados europeos desde América o Africa o Asia.

El sistema en vigor echa a la basura millones de toneladas de alimentos, condena a morir de hambre a millones de personas en todo el mundo, y desertiza y deseca millones de hectáreas por todo el planeta, deja sin trabajo a millones de cultivadores, nos obliga a consumir alimentos caducados o a punto de caducar… Pero eso no importa, a los que especulan con él les está resultando muy rentable.

Vitoria se ha empeñado en romper esa estrategia diabólica. Más de 300 vitorianos debaten sobre la forma de estimular la producción de alimentos en torno a la ciudad, la recuperación del medio rural, la cercanía entre el productor y el consumidor, la puesta a disposición del personal de terrenos abonos y agua suficiente pra sus cultivos y sus granjas ganaderas, yuna red de puestos de venta accesibles,

Es la guerra entre David y su onda, al agricultor o el vecino que dedica sus ocios a la agricultura, y el Goliat de los Hiper, Super, Mega mercados que hasta patrocinan equipos de la Champions League. Una guerra en la que el Ayuntamiento de Vitoria parece haberse puesto del lado de los cultivadores.

Buena suerte, labradores y amantes del campo alaveses y vitorianos. Y un sueño sobre el vuestro: que todas las grandes ciudades, todos los municipios, todos los Estados, se decidan de una vez a romper la dictadura de las altas finanzas sobre los alimentos y su producción y comercialización.


FOTO: Blog de huertos urbanos del Ayto. de Vitoria Gasteiz
Productos recogidos en los huertos colectivos de las Huertas del Anillo Verde de Vitoria Gasteiz.

Acerca de Serralaitz

Serralaitz, el seudónimo usado por el autor en atención a su lugar de nacimiento, es un localismo que corresponde al nombre dado en la zona a una sierra riojana: la Sierra de la Hez, un conjunto de montañas en el corazón de La Rioja, entre las comarcas de Rioja Baja y Alto Cidacos-Alhama y Cameros y a una altura superior a los mil metros. Desde esa altura, cuando no hay niebla, las cosas se aprecian de una forma muy especial.
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