Cisneros y el independentismo catalán

Un enfoque original sobre el problema de España y Cataluña

Hace una semana la Fundación Emprendedores organizó una conferencia-coloquio con Juan Claudio de Ramón. Había razones para desear escucharle. Una es que ha ocupado varias tribunas de opinión en El País exponiendo ideas sobre la cuestión que preocupa a todo español que piensa: Cataluña. Otra es que, respecto a otros artículos, destaca en Juan Claudio una faceta: nació después de que la Constitución del 78 se salvara del primero de los ataques que quiso derrumbarla: el 23F. Por tanto, la trayectoria y el pensamiento de nuestro invitado se ha desarrollado al tiempo que nuestra democracia, también hoy amenazada. Otra razón es que tiene raíces en Cataluña.

Dediquemos un comentario al marco en que se produjo el debate: Alcalá de Henares, a la sombra de su Universidad y a poca distancia del mausoleo de Cisneros, cuyo Quinto Centenario se celebra. Tal circunstancia invitaba a cierta traslación histórica. El cardenal, ya octogenario, gobernó España hasta la llegada del heredero, nieto de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, los reyes que la habían unido. Es conocida su respuesta ante quienes lo pusieron a prueba. “Estos son mis poderes” dijo mostrando la artillería del patio. Era la única ley que entendían los nobles levantiscos. Algunos participantes deseábamos encontrar paralelismo entre la firmeza de Cisneros y la que se precisa para mantener la integridad de una España que dejaría de serlo sin nuestra amada Cataluña.

¿Qué errores ha cometido el PP?

La conferencia integra de Juan Claudio será descargable en este portal de la Fundación. Merecerá la pena leerla porque no tiene desperdicio. Su título nos parecía provocador: Lo que no se entiende en la Corte. Considera el autor que nuestra incapacidad para superar la cuestión catalana se debe a un déficit de comprensión del problema. Y para ayudar a entenderlo distingue entre lo que es la capital de una nación y una Corte, “lugar donde se agregan invertebradamente intereses privados sin relación con el bien común o el interés general”. A partir de su distinción ¿Qué errores ha cometido el PP? En opinión del conferenciante, haber encarado la actual fase del problema catalán con la creencia de que el edificio diseñado en 1978 por nuestros padres fundadores va a superar esta prueba. Pero debe saber que si el edificio no se cae es porque el sentimiento catalán-español está todavía alto, no tanto como otrora, pero lo bastante para ejercer de dique. La labor nacionalizadora puesta en marcha por Pujol y continuada por sus sucesores no está concluida y los soberanistas no han conseguido todavía esa mayoría aplastante que destruya los pilares del edificio. Pero no será para siempre y urge construir nuevos contrafuertes.

Abel Cádiz (izq) durante la presentación del ponente Juan Claudio de Ramón (dcha)

Abel Cádiz (izq) durante la presentación del ponente Juan Claudio de Ramón (dcha)

¿Y los errores del PSOE? Señala Juan Claudio que el PSOE parte de una creencia: que la culpa es del PP porque fabrica independentistas. Idea dañina, pues quienes realmente los fabrican son los independentistas con trucos de libro: manipulación de la historia, sentimiento de agravio imaginario, señalamiento de un enemigo externo e interno, promoción de una mentalidad supremacista, etc. Otro análisis no menos interesante es lo que llama paradigma Ortega-Cambó. En el caso de Ortega, su visión de que el problema catalán no tiene solución y hay que conllevarlo. En cuanto a Cambó, que representó el nacionalista moderado, su figura sería el Santo Grial de la política madrileña. Buscar al nuevo Cambó habría llevado a algún miembro del Gobierno a pensar en Oriol Junqueras, una idea tan inconcebible que cuesta creer instalada en Moncloa, pues no hay nacionalismo moderado. Todo nacionalismo quiere un Estado-Nación y lo que hará para lograrlo será separar hasta que la ruptura sea inevitable. Planteado el marco conceptual ¿Qué soluciones caben? Aquí debo remitir a la lectura del texto que aparecerá en este portal. Ahora cabe destacar una afirmación difícilmente refutable, pues transmite la propia experiencia del conferenciante: que existe toda una generación que no han aprendido lo que significa ser ciudadano y ser heredero. Ciudadano de un Estado democrático de derecho y heredero de una vasta tradición cultural. El resultado no es halagüeño: a una mayoría de jóvenes en Cataluña les parece bien irse y una mayoría de jóvenes del resto de España no les importa, porque nadie les ha dicho que son ciudadanos y herederos, y en consecuencia no les importa ni el Estado ni su herencia, que es España.

Asistentes a la conferencia

Asistentes a la conferencia

En el marco de las soluciones solo cabe hablar de reformas y es oportuno destacar alguna: Reformar los fundamentos de nuestra nación, requiere abandonar la idea de plurinacionalidad, término que puede hacer que se levanten verjas donde otros quieren levantar muros. España debe volver a ser una nación y la manera que tiene de serlo es perder para siempre resabios céntricos y abrazar su condición plurilingüe. Abrazar el plurilingüismo no quiere decir que hoy no se esté protegiendo. Se hace, pero no lo exhibe, y en política lo que no se exhibe no cuenta. Por ejemplo, ¿Cuánta gente sabe que la Academia de Cine ha elegido a una película en catalán, Estiu 1993, para representar a España en los Oscar del año próximo? El español es un tesoro que debemos guardar, pero no es la lengua que identifique a muchos ciudadanos con su comunidad natural, cuando la diversidad lingüística es un hecho y mucha gente hace de la lengua materna catalana, gallega o vasca un pilar de identidad. El motor del nacionalismo es la lengua. Si la motivación de muchos independentistas es el miedo a perder su lengua, el Estado tiene que erigirse en gestor de ese miedo y garante de que no exista.

Reformar significa también abandonar la creencia de que Cataluña es una comunidad que siempre deba estar gobernada por el nacionalismo. En Cataluña hay que dar una batalla ideológica. Traducido a términos más claros: hay que ganar las elecciones autonómicas. Si no éstas, la siguientes. Y mientras la victoria llega, porque los catalanes entenderán que les toma el pelo, se puede tolerar sin facilitar el gobierno del nacionalismo. En esa tarea el papel del PSOE es esencial pues durante mucho tiempo ha preferido santas alianzas multipartidistas antes de dejar gobernar a la derecha o al centro.

La tarea del PP es salir de su ensoñación y asumir que el edificio puede caerse y que si no es en esta embestida será la siguiente. Hay que reformar y eso es compatible con aislar a los nacionalistas. Porque reformaremos no tanto dialogando con ellos como con nosotros mismos, con los que nos sentimos ciudadanos y herederos y queremos seguir siendo españoles.

Entrega de la Historia de Alcalá de Esteban Azaña al conferenciante

Entrega de la Historia de Alcalá de Esteban Azaña al conferenciante


Referencia de la conferencia coloquio hecha por Abel Cádiz, que actuó de moderador. Las intervenciones de los presentes: periodistas brillantes como Antonio Alférez o Miguel Ángel Aguilar, Catedráticos y miembros activos de la sociedad civil alcalaína, Portavoces municipales, patronos de la Fundación Emprendedores como Fernando Lanzaco, Luis Vargas, darían lugar a nuevos trabajos, pero habrá que esperar el 1-O.

Acerca de Abel Cádiz

ABEL CÁDIZ RUIZ es el presidente de la Fundación Emprendedores. En el pasado asumió un compromiso con la transición política, al lado de Adolfo Suárez. Fue miembro del Consejo Nacional de la UCD y Presidente en Madrid. Tras ser diputado por la Comunidad de Madrid abandonó la política para dedicarse profesionalmente a la docencia y a la actividad empresarial.
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